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Título: ANTROPOLOGÍA BÍBLICA
Autor: Benjamín Rojas Yauri
Co - autor: Abel Torres Salazar
Diseño de interior y tapa: Denise Raquel Orosco Florián
El contenido de está publicación (texto, imagenes y diseño), no podrá reproducirse total ni 
parcialmente por ningún medio mecánico, fotográfico, electrónico (escáner y/o fotocopia) sin a 
autorización escrita del autor. 
UNIVERSIDAD PERUANA UNIÓN - Facultad de Teología
Departamento de Educación Religiosa
Carretera Central km 19 - Ñaña - Lima / Tel: (01) 618 6336 / 618 - 6300 /
Anexo: 3034
www.upeu.edu.pe
5
PRESEN
TACIÓN:
Pr. Abel Torres / Pr. Jesús Hanco
La universidad Peruana Unión es una institución que viene desarrollando una serie de 
acciones con el propósito de alcanzar los más altos niveles en la gestión educativa en 
las diversas carreras que ofrece.
Dentro de este contexto, el módulo de Introducción a la Santa Biblia brinda un con-
junto de conocimientos teórico-prácticos en materia bíblica, que permite al estudiante 
tener una mejor comprensión del origen, la transmisión y la organización de los libros 
que comprende la Santa Biblia, de manera que se pueda brindar los conocimientos 
básicos previos a cualquier estudio o lectura de la Palabra de Dios.
Este módulo ha sido dividido en 4 grandes unidades y 15 sesiones de aprendizaje.
En cada unidad se hallará el resultado de aprendizaje que debe desarrollar el estudian-
te, el tema tratado, el cual será debidamente explicado y, finalmente, se encontrará 
una serie de preguntas que le permitirá al estudiante realizar una autoevaluación de 
todo lo aprendido.
El módulo es eminentemente práctico y tiene como objetivo fundamental explicar y 
brindar los conocimientos básicos para un estudio de la Biblia más alturado y serio. De 
ese modo, se aborda el tema de la revelación de Dios, enfatizando en los conceptos 
de revelación, inspiración e iluminación. Continuando con los idiomas, los materiales y 
los formatos en los cuales se escribió originalmente la Santa Biblia. Luego, se hace un 
estudio del canon bíblico tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento y, finalmen-
te, se realiza una integración de la Biblia al diario vivir del estudiante
6
TABLA 
 DE 
CONTE 
NIDO
7
ÍNDICE
SESIÓN N° 1: LA REVELACIÓN GENERAL DE DIOS
SESIÓN N° 2: LA REVELACIÓN ESPECIAL
SESIÓN N° 3: LA INSPIRACIÓN Y LA ILUMINACIÓN
SESIÓN N° 4: PREPOSICIONES, ACTITUDES Y PRINCIPIOS PARA 
INTERPRETAR DE LA BIBLIA
SESIÓN N° 5: LOS IDIOMAS Y MATERIALES ORIGINALES EN LOS 
CUALES FUE ESCRITO LA BIBLIA
SESIÓN N° 6: EL CANON BÍBLICO: DEFINICIÓN Y PRESUPOSICIONES
SESIÓN N° 7: LA ESTRUCTURA DE LA SANTA BIBLIA
SESIÓN N° 8: LOS LIBROS APÓCRIFOS Y PSEUDOEPIGRÁFICOS
SESIÓN N° 9: PAUTAS PARA INTERPRETAR LA BIBLIA
SESIÓN N° 10: ¿CÓMO INTERPRETAR UN TEXTO BÍBLICO?
SESIÓN N° 11: ¿CÓMO INTERPRETAR UN TEXTO BÍBLICO DENTRO 
DE LA PARTE POÉTICA DE LA BIBLIA?
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11
15
19
25
32
36
41
48
54
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UNIDAD I
AUTORIDAD DE LA SANTA BIBLIA 
UNIDAD II
ORIGEN Y ESTRUCTURA DE LA SANTA BIBLIA 
UNIDAD III
GÉNESIS LITERARIOS DE LA BIBLIA
8
SESIÓN N° 12: ¿CÓMO INTERPRETAR UN TEXTO BÍBLICO DENTRO 
DE UNA DE LAS EPÍSTOLAS DE LA BIBLIA?
SESIÓN N° 13: ¿CÓMO INTERPRETAR UN TEXTO BÍBLICO QUE ES 
PARTE DE UNA PARÁBOLA?
SESIÓN N° 14: LOS MÉTODOS DE ESTUDIO DE LA BIBLIA 
SESIÓN N° 15: EXPERIENCIA DEL ESTUDIO DE LA BIBLIA
BIBLIOGRAFÍA
UNIDAD IV
ESTUDIO DIARIO DE LA SANTA BIBLIA
59
64
70
75
87
9
Valora la Biblia, el Antiguo y Nuevo Testamento, 
como la Palabra de Dios escrita, según el principio 
de Sola Scriptura para
COMPETENCIA
SU
M
IL
LA
La asignatura Formación y Desarrollo Integral I per-
tenece al área de formación profesional básica. Es 
de naturaleza teórica. Tiene como
propósito valorar la Biblia, el Antiguo y Nuevo Tes-
tamento, como la Palabra de Dios escrita, según el 
principio de Sola Scriptura para
incorporar el mensaje bíblico a su vida personal. 
Comprende: Autoridad de la Santa Biblia; Origen y 
estructura de la Santa Biblia; Géneros literarios de 
la Biblia; Estudio diario de la Santa Biblia.
10
UNIDAD I
AUTORIDAD DE 
LA SANTA BIBLIA
11
La revelación general de Dios La revelación especial de Dios La inspiración y la iluminación
SESIÓN SESIÓN SESIÓN 
N°1 N°2 N°3
RESULTADO DE LA UNIDAD APRENDIZAJE
Identifica la autoridad de la Santa Biblia según el principio de Sola Scriptura para valorar la Biblia como 
palabra divina.
12
SESIÓN N° 1: 
LA REVELACIÓN
GENERAL DE 
DIOS
Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la 
creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen 
excusa. (Ro 1:20)
Al abordar este tema es necesario partir de la pre-
misa que el ser humano es incapaz de conocer ple-
namente a Dios por sí mismo, sino solo hasta don-
de el mismo Dios se auto-revele. Como lo dijera el 
profeta Isaías: “Como son más altos los cielos que 
la tierra, así son mis caminos más altos que vues-
tros caminos, y mis pensamientos más que vuestros 
pensamientos.” (Is 55:9). De este modo, el Señor 
descorre la cortina, abre el velo que lo mantiene es-
condido del conocimiento humano, debido a la na-
turaleza de los pecados y las iniquidades, las cuales 
“han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y 
vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su 
rostro para no oír.” (Is 59:2).
Un grupo de estudiosos considera a la comprensión 
de las verdades bíblicas como un logro alcanzado 
solo por un grupo élite de personas muy capaci-
tadas o especialmente preparadas. La propia Biblia 
declara que la revelación de Dios difiere totalmente 
de esta idea, pues la comprensión acerca de las ver-
dades divinas no es el resultado del descubrimiento 
humano sino del beneplácito de Dios de revelarse 
a sí mismo. Como lo declara Pablo “dándonos a co-
nocer el misterio de su voluntad, según su beneplá-
cito, el cual se había propuesto en sí mismo” (Ef 1:9). 
Sin embargo, otro grupo de estudiosos niega la 
existencia de un Dios que deba ser conocido, pues 
cree que la realidad última es de “naturaleza mate-
rial”. Percibiendo al mundo como la operación de 
fuerzas físicas, visualizando a la vida como el resul-
tado del trabajo de la energía material bajo la ley de 
la necesidad mecánica. De manera que de acuerdo 
a este modo de pensar, el hombre no puede cono-
cer a Dios, debido a que no hay Dios para conocer. 
El único objeto de conocimiento sería la materia, 
la cual es descubierta y entendida solo a través de 
procesos científicos. Sin embargo, aún permanece 
la pregunta: ¿qué es la revelación?
1.1. EL CONCEPTO DE 
REVELACIÓN
El acto de la revelación de Dios, significa que Dios 
mismo está descorriendo la cortina de lo que es-
taba escondido. Dios da a conocer al ser humano, 
la naturaleza de su persona y su voluntad. Así es a 
través de la revelación que Dios se da a conocer al 
hombre. 
Por lo tanto, se puede definir a la revelación como: 
¿Sabías que?: 
La palabra “revelación” proviene de la palabra 
hebrea galah, que significa “revelar secretos”, 
“descubrir” (Dan 2:22, 28, 47) y de la palabra 
griega apocapypsis, de donde proviene el 
nombre del último libro de la Biblia, y cuyo 
significado es: “revelación”, “acto de quitar el 
velo”, “acción de descorrer el velo” (Luc 2:32; 
Ro 16:25; Ga 1:12).
“El acto divino por el cual Dios se da a conocer a sí 
mismo, su voluntad y su propósito hacia la familia 
humana”. Y también se puede mencionar que re-
velación es “el contenido del mensaje comunicado 
por Dios”. 
Sin embargo, para un estudio más organizado acer-
ca de este tema tan importante como es la reve-
lación, se la puede dividir en dos categorías: (a) la 
revelación general y (b) la revelación especial.
1.2. LA REVELACIÓN 
GENERAL
Esta categoría es denominada “general” debido a 
dos motivos: 
• Es dado a todos los hombres, no siendo limitada 
a ninguna nación específica o a un grupo élite de 
personas
• Se refiere a la revelación que se manifiesta en la 
naturaleza y en el propio hombre a travésde la ra-
zón y la conciencia. 
Se puede afirmar que fue la revelación dada en la 
naturaleza la que impresionó al salmista para de-
clarar: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el fir-
mamento anuncia la obra de sus manos” (Sal 19:1), 
viendo que esto se realizaba de día como de noche 
(v. 2), describiendo a la naturaleza metafóricamente 
como si estuviera proclamando (v. 4), aunque tam-
bién especifica que en dicha revelación “no hay 
lenguaje, ni palabras”. 
Dicha declaración es corroborada por la declaración 
de Pablo, quien habla sobre la revelación natural en 
Romanos 1 y 2, argumentando que el hombre que 
no tiene un conocimiento de Dios a través de la Bi-
blia, también es responsable delante de Dios. Así, el 
13
Señor se ha manifestado ante todo hombre a través 
de la revelación general. 
El apóstol sostiene que las obras creadas por Dios 
ponen al descubierto su poder ilimitado, su existen-
cia eterna y su naturaleza divina: “Porque las cosas 
invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen 
claramente visibles desde la creación del mundo, 
siendo entendidas por medio de las cosas hechas, 
de modo que no tienen excusa” (Ro 1:20). Es a tra-
vés de la revelación general que el hombre conoce 
lo suficiente acerca de su responsabilidad con Dios, 
como para considerarse culpable cuando delibera-
damente desobedece y rechaza adorar a Dios. 
Toda la creación da testimonio de su creador. La 
observación reverente del universo físico, con su 
orden, designio y belleza nos habla no solo acerca 
de la existencia de Dios, sino también de la organi-
zación y la magnificencia de Dios. De esta manera, 
Dios ha dejado su huella en la creación de tal modo 
que el universo entero revela, aunque pálidamente 
a causa del pecado, el poder y la deidad de Dios a 
los hombres. 
 En Ro 2:14-25, el apóstol Pablo enseña otro ele-
mento de la revelación general, la conciencia. La 
ley moral implantada en la naturaleza humana, es 
confirmada por la facultad de la razón y la concien-
cia. Para ello, considera que los gentiles, quienes 
no tuvieron la revelación especial de la Santa Bi-
blia (Antiguo Testamento), conocen acerca de los 
requerimientos morales de Dios, debido a que Dios 
ha colocado una “ley escrita en sus corazones, dan-
do testimonio su conciencia, y acusándoles o de-
fendiéndoles sus razonamientos” (Ro 2:15). 
De este modo, la conciencia es otro medio a través 
del cual Dios se revela a la humanidad. Esto es sus-
tentado por el hecho que el ser humano fue crea-
do a “imagen y semejanza de Dios” (Gn 1:26-27). 
Y aunque la moral varía un tanto de una cultura a 
otra. Existe un acuerdo universal en que algunos ac-
tos son buenos y otros son malos. Claro está que 
sus niveles morales no eran tan específicos como la 
de los judíos, quienes recibieron la revelación espe-
cial del texto bíblico. 
Sin embargo, la naturaleza, la conciencia y la razón 
son insuficientes para revelar claramente la persona 
de Dios pues son limitadas, no pudiendo mostrar 
plenamente la santidad, el amor redentor, y los pro-
pósitos de Dios para la raza humana, haciéndose 
necesaria la revelación especial.
 
14
15
SESIÓN N° 2: 
LA REVELACIÓN
ESPECIAL
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los 
profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, 
y por quien asimismo hizo el universo (He 1:1-2)
Dios se revela a sí mismo a través de las Sagradas 
Escrituras, siendo Jesucristo mismo, el clímax de la 
revelación de Dios. Sin embargo, como lo declara la 
misma Biblia, en He 1:1-2, esta revelación “especial” 
de Dios hacia los hombres se ha dado “muchas ve-
ces” y de “diferentes maneras”. Así, un estudio deta-
llado dentro de la Biblia, nos muestra por lo menos 
siete medios a través de los cuales Dios reveló a su 
pueblo su mensaje.
2.1. LAS TEOFANÍAS
Esta primera forma de comunicación entre Dios y el 
hombre es a través de las manifestaciones visibles 
de Dios hacia el hombre, logrando darse una comu-
nicación cara a cara. Dentro de esta categoría se ha-
lla: Abraham, quien se encontró con Jehová (Cristo 
pre-encarnado) y dos ángeles cerca de su tienda en 
las llanuras de Mamre (Gn 18:1-3). 
Por otro lado, el patriarca Jacob luchó con un va-
rón en Peniel, quien luego de la lucha se identificó 
como Dios al declararle: “No se dirá más tu nombre 
Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y 
con los hombres, y has vencido.” (Gn 32:28). Esto es 
corroborado con la declaración misma de Jacob: “Vi 
a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.” (Gn 32:30). 
Otro personaje que también tuvo una experiencia 
similar fue Moisés con quien Jehová hablaba “cara 
a cara”, como habla cualquiera a su compañero (Ex 
33:11). Cada uno de estos ejemplos muestra la ma-
nera directa como Dios se reveló a estos profetas.
Por lo tanto, se puede afirmar que tanto Jacob 
como Moisés tuvieron una teofanía, una manifesta-
ción sensible de Dios. 
2.2. LOS ÁNGELES
La segunda forma de comunicación entre Dios y 
el hombre es a través de los ángeles, espíritus mi-
nistradores enviados para el servicio a favor de los 
que serán herederos de la salvación (He 1:14). Estos 
seres se han acercado frecuentemente a diferentes 
patriarcas y profetas, trayendo mensajes de espe-
ranza y consuelo, como en el caso del profeta Elías, 
quien se hallaba hambriento y solo (1 R 19:5-7). Fue 
un ángel anunció el nacimiento de Juan el bautista 
(Lc 1:13) y el nacimiento de Jesús (Lc 1:31-32). Y del 
mismo modo fue un ángel quien fortaleció a Jesús 
cuando éste oraba en el huerto de Getsemaní (Lc 
22:43). 
Además, fueron los ángeles quienes dieron mensa-
jes de movilización, para que los creyentes se dirijan 
a otras personas para hablarles acerca del evangelio 
de Dios. Una situación así aconteció en la experien-
cia del Felipe, quien recibió la orden: “Levántate y ve 
hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusa-
lén a Gaza, el cual es desierto.” (Hch 8:26), para que 
así pueda encontrarse con un etíope eunuco que 
volvía de Jerusalén leyendo el libro de Isaías, pero 
sin lograr comprender las Escrituras (Hch 8:30-31).
2.3. LA VOZ AUDIBLE DE 
DIOS
La tercera forma de comunicación entre Dios y el 
hombre es a través de la voz audible. A través de 
Glosario: 
El término teofanía es una palabra compues-
ta que proviene de dos voces griegas: theos 
(dios) y phanos (claro), llegando a significar: 
“manifestación o aparición sensible de Dios”.
¿Sábias que?: 
La palabra “ángel” en el idioma griego es an-
guelos. Dicha palabra puede ser traducida en 
el Nuevo Testamento como “angel” y también 
como “mensajero”.
16
17
la historia, hubo ocasiones cuando Dios habló de 
forma claramente perceptible a los oídos de todos 
los presente. Por ejemplo, en el Sinaí fueron pro-
nunciados los diez mandamientos en forma audible 
y conjunta con el Padre y el Hijo en un dúo trascen-
dente (Éx 20:1-18) que literalmente hizo temblar a 
toda la Tierra. 
Asimismo, la voz de Dios fue oída tres veces du-
rante el ministerio terrenal de nuestro Señor Cristo 
Jesús: (1) en ocasión del bautismo de Cristo, (2) en 
el monte de la transfiguración, y (3) cuando los fi-
lósofos griegos fueron a verlo en el templo durante 
la semana antes de la crucifixión. En estas ocasio-
nes se oyó a Dios llamando a los hombres a prestar 
atención al mensaje de su amado Hijo. 
2.4. MANIFESTACIONES 
VISIBLES
La cuarta forma de comunicación entre Dios y el 
hombre fue a través del pectoral del sumo sacer-
dote, en el cual se hallaban dos piedras grandes 
engastadas en la parte superior; llamadas: Urim y 
Tumim. El sumo sacerdote podía hacer preguntas, 
y Jehová le respondía a través de estas dos piedras. 
Si la respuesta era “Sí”, una piedra brillaba con un 
halo de luz y gloria. Si la respuesta era “No”, la otra 
piedra quedaba parcialmente obscurecida por una 
sombra o un vapor (El evangelismo, 447). Dicha for-
ma de comunicación fue empleada comúnmente 
dentro del pueblo de Israel paraconfirmar cuál vo-
luntad de Dios especialmente en el tema de: “ir a la 
guerra o no” (Nm 27:21; 1 S 28:6).
2.5. EL ECHAR SUERTES
La quinta forma de comunicación entre Dios y el 
hombre fue a través del acto de echar suertes. Un 
equivalente moderno quizá podría ser sacar pajitas: 
Donde todas las pajitas deberían tener la misma 
longitud con excepción de una. Luego se permite 
que cada participante elija una de las pajillas, mos-
trándosele solo los extremos de cada todas las pa-
jillas, escondiendo la diferencia de longitudes con 
la mano. Luego de que cada participante toma una 
de las pajillas es fácil determinar quién sacó la más 
corta, siendo éste el elegido. 
Dentro de la Biblia, vemos el echar suertes, sobre 
los machos cabríos (Lev 16:8-9), sobre ciudades, y 
sobre hombres. El ejemplo bíblico más conocido en 
cuanto a la elección de algún hombre, fue el ha-
llazgo de Acán por causa del hurto del lingote de 
oro, las monedas de plara y el manto babilónico, 
robo que fue causa de la humillante derrota de Is-
rael frente al pueblo de Hai (Jos 7:16-19).
En el Nuevo Testamento, existe sólo un caso en 
el que se determinó la voluntad de Dios echando 
suertes: la elección de Matías, quien ocupara el 
lugar dejado vacante por Judas Iscariote entre los 
doce apóstoles (Hch 1:26). Sin embargo, este mé-
todo cayó en desuso, motivo por el cual Elena de 
White escribió. “No tengo fe en la práctica de echar 
suertes... El echar suertes para elegir a los dirigentes 
de la iglesia no está de acuerdo con la voluntad de 
Dios. Llámese a hombres de responsabilidad para 
elegir a los dirigentes de la iglesia” (Patriarcas y pro-
fetas, 319).
2.6. LAS VISIONES 
ABIERTAS DURANTE EL 
DÍA
La sexta forma de comunicación entre Dios y el 
hombre fue a través de las visiones. El Antiguo y 
el Nuevo Testamento existen referencias profetas 
que recibían visiones del Señor (Nm 12:6; 1 S 13:1; 
18
Jl 2:28-32; Hch 16:9). 
Asimismo, cabe resaltar que una serie de fenóme-
nos físicos sobrenaturales acompañaban a los pro-
fetas quienes recibían las visiones. En el libro de 
Daniel capítulo 10 se clarifica mejor la naturaleza 
y el alcance de los fenómenos singulares que invo-
lucran tener una visión, gracias a una descripción 
del propio profeta de su experiencia al recibir una 
visión: 
• Ver cosas que los que están alrededor no pueden 
ver (vers. 7)
• Pérdida de la fuerza natural, desfallecimiento 
(vers. 8)
• Ser dotado de una fuerza sobrenatural externa a él 
(vers. 10, 11, 16, 18, 19)
• Estar completamente ajeno al ambiente inmediato 
(vers. 9) 
• No respirar (vers. 17).
Cada una de estas características halladas en la Bi-
blia es una referencia bíblica muy importante para 
reconocer una verdadera experiencia de recibir vi-
sión frente a las frecuentes experiencias engañosas 
vistas en diferentes momentos de la historia del 
pueblo de Dios.
2.7. LOS SUEÑOS 
PROFÉTICOS 
NOCTURNOS 
La séptima forma de comunicación entre Dios y el 
hombre es a través de los sueños proféticos. Los 
profetas frecuentemente recibían mensajes del Se-
ñor durante los períodos nocturnos. No hay eviden-
cia de que dichos sueños hayan estado acompaña-
dos de fenómenos físicos, ni tampoco que el tipo 
de mensajes dados durante la noche fuese diferen-
te de los transmitidos en las visiones del día. Dentro 
de la Biblia se puede encontrar el ejemplo de José, 
quien a través de un sueño recibió el mensaje de 
un ángel para tomar a María por mujer (Mt 1:20), 
bajo el mismo modo los reyes magos recibieron la 
orden de no volver a visitar a Herodes (Mt 2:12). Y a 
través de un sueño, José fue advertido para volver 
de Egipto y morar en Galilea (Mt 2:22).
En cierta ocasión se le preguntó a Elena de White 
(una profeta) si ella solía tener sueños nocturnos 
comunes, como la gente los tiene normalmente. 
Ella sonrió y contestó: “Sí”. La pregunta subsiguien-
te fue: ¿Cómo puede diferenciar Ud. los sueños 
comunes de los sueños proféticos? Siendo su res-
puesta: “El mismo ángel mensajero que está a mi 
lado dándome instrucciones en las visiones de no-
che, permanece también junto a mí dándome ins-
trucciones durante las visiones del día.” (Elena G. de 
White: mensajera de la iglesia remanente 10.)
En conclusión, durante esta sesión se ha podido es-
tudiar las siete formas cómo Dios se ha revelado. 
Siendo corroborado por la declaración del após-
tol Pablo: Dios se ha revelado “muchas veces” y de 
“muchas formas” a los padres por los profetas (He 
1:1). Sin embargo, existe una revelación más clara 
acerca de Dios, su carácter, su voluntad y su inten-
ción de salvar a la humanidad y es en la persona 
de Cristo Jesús (He 1:2), La Biblia sitúa Cristo, como 
la última y la más grande revelación de Dios hacia 
la humanidad. En su vida, se puede tener una idea 
clara de quién es Dios y cuáles son sus designios. 
De modo que “el Antiguo Testamento derrama luz 
sobre el Nuevo, y el Nuevo sobre el Antiguo. Cada 
uno es una revelación de la gloria de Dios en Jesús. 
Cristo manifestado a los patriarcas, simbolizado en 
los servicios de los sacrificios, esbozado en la ley, y 
revelado por los profetas, constituye las riquezas del 
Antiguo Testamento. Cristo en su vida, en su muerte 
y su resurrección; Cristo manifestado por el Espíritu 
Santo, es el tesoro del Nuevo. Tanto el Nuevo como 
el Antiguo Testamento presentan verdades que re-
velan continuamente nuevas profundidades de sig-
nificado al que las busca fervorosamente.” 
19
SESIÓN N° 3: 
LA INSPIRACIÓN Y 
LA ILUMINACIÓN
Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para 
instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda 
buena obra (2 Ti 3:16)
20
3.1. LA INSPIRACIÓN
La Biblia es un libro escrito por numerosos autores 
en un período de cientos de años, pero al mismo 
tiempo es la Palabra de Dios. El primer tema que 
resalta es la naturaleza humana y divina de la Santa 
Biblia.
De manera que para poder tener una idea clara de 
lo que significa que la Biblia es inspirada por Dios, 
es necesario hacer una revisión dentro de la misma 
Biblia para ver, qué es lo que ella nos declara acerca 
sí misma. Hallando en ella dos pasajes que nos dan 
una vislumbre de lo que significa “inspiración”. 
La primera base bíblica: 
“Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil 
para enseñar, para redargüir, para corregir, para 
instruir en justicia, a fin de que el hombre de 
Dios sea perfecto, enteramente preparado para 
toda buena obra” (2 Ti 3:16)
Este texto bíblico enfatiza la idea de que cada autor 
de la Biblia es inspirado por Dios. Es decir la Escritu-
ra no tiene su origen en la mente de los diferentes 
profetas o escritores de la Biblia. La Escritura tiene 
su origen en Dios, quien exhala o insufla la Escritura 
a quienes llegaron a ser escritores de la Biblia. 
El término griego empleado para “inspirada” 
(theopneustos) enfatiza el explícito reconocimiento 
de que Dios es la fuente, el origen y la iniciativa de 
la Biblia, afirmando la inspiración total de la Santa 
Biblia. El término indica la actividad divina de gene-
rar un producto divino, el cual es la “Biblia”. Por otra 
parte, la idea de soplar tiene el sentido de comuni-
cación estrecha entre Dios y el profeta o al escritor 
bíblico (Sal 33:6). 
Por lo tanto, podemos decir con seguridad que: 
“En su Palabra, Dios comunicó a los hombres el co-
nocimiento necesario para la salvación. Las Santas 
Escrituras deben ser aceptadas como dotadas de 
autoridad absoluta y como revelación infalible de 
su voluntad. Constituyen la regla del carácter; nos 
revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la 
experiencia religiosa” (El Conflicto de los Siglos, 11). 
Así, se puede concluir que lo que el apóstol Pablo 
está señalando es que toda la Escritura es inspirada, 
es decir es soplada por Dios. Haciendo una diferen-
cia entre la palabra revelada por Dios y los escritos 
comunes. Ya que los escritos comunes son produc-
to del esfuerzo humano, pero la SantaBiblia es el 
resultado del soplo de Dios.
Segunda base bíblica:
“Entendiendo primero esto, que ninguna profe-
cía de la Escritura es de interpretación privada, 
porque nunca la profecía fue traída por voluntad 
humana, sino que los santos hombres de Dios 
hablaron siendo inspirados por el Espíritu San-
to” (2 P 1:20-21)
Este segundo texto nos proporciona ayuda valiosa 
para la comprensión de la palabra inspiración. Don-
de una lectura detenida nos muestra que la pro-
fecía bíblica no proviene de la sabiduría humana, 
sino que los profetas (los escritores bíblicos) habla-
ron siendo “conducidos” o “movidos” por el Espíritu 
Santo. 
Como también es corroborado por la mensajera de 
Dios: “Dios se ha dignado comunicar la verdad al 
mundo por medio del instrumento humano, y él 
mismo, por su Santo Espíritu, habilitó a hombres y 
los hizo capaces de realizar esta obra. Guió la in-
teligencia de ellos en la elección de lo que debían 
decir y escribir. El tesoro fue confiado a vasos de 
barro, pero no por eso deja de ser del cielo…y el 
hijo de Dios, obediente y creyente, contempla en 
ello la gloria de un poder divino, lleno de gracia y 
¿Sábias que?: 
En 2 Ti 3:16, el término griego empleado para 
“inspirado” es la palabra: Theopneustos, un 
adjetivo compuesto de dos voces griegos: 
theos (Dios) y pneuma (Soplo, aire), siendo su 
significado: “soplado por Dios”, “insuflado por 
Dios” o “exhalado por Dios”.
¿Sábias que?: 
En 2 Ped 1:21, el término griego empleado 
para “inspirado” es la palabra: Pheromenoi, un 
adverbio cuyo significado básico es “llevar”, 
“mover”, “conducir”, siendo el significado del 
texto: los hombres hablaron siendo movidos 
(llevados, conducidos) por el Espíritu Santo.
21
de verdad” (El conflicto de los siglos, 9). 
Los profetas y apóstoles fueron movidos por inicia-
tiva divina, para hablar de parte de Dios. Así, Las Sa-
gradas Escrituras no son un impulso del sentimien-
to, de la reflexión de los hombres o de la sabiduría 
humana. La misma Biblia declara que los santos 
hombres fueron “movidos”. Así, la inspiración ga-
rantiza que la Biblia representa el punto de vista de 
Dios. No hay por lo tanto desvío de aquello que 
Dios quiso comunicar, porque Dios supervisó y con-
dujo por medio del Espíritu Santo todo el proceso 
desde la primera escritura del texto bíblico hasta su 
llegada en nuestros días.
En conclusión, la inspiración bíblica profética, “es un 
proceso por medio del cual Dios capacita a un hom-
bre o una mujer, para escribir y comunicar en forma 
precisa, competente y fidedigna los mensajes que 
ha recibido por medio de la revelación”.
3.2. SEMEJANZAS Y 
DIFERENCIAS ENTRE LA 
INSPIRACIÓN Y LA 
REVELACIÓN
Aunque existe una relación entre estos dos térmi-
nos, es importante recalcar que se trata de dos tér-
minos diferentes.
Mientras que la revelación es el acto divino a tra-
vés del cual Dios revela verdades a una persona es-
pecífica, la inspiración es el acto divino por el cual 
el profeta es conducido por Dios para que la ver-
dad recibida por medio de la revelación pueda ser 
anunciada y escrita de manera infalible.
Así, mientras que la revelación es el cuerpo de ver-
dad que Dios deseó que los hombres poseyeran, la 
inspiración es la manera en que dio este cuerpo de 
verdad a los hombres. De este modo, la inspiración 
garantiza el correcto manejo de las verdades reve-
ladas.
Todo en la Biblia es el resultado de la inspiración; 
aun cuando en la misma Biblia encontremos refe-
rencias a dichos de personas que no necesariamen-
te creían en Dios. Tal vez alguien quede confundi-
do con esta última declaración. Sin embargo, esta 
puede ser comprendida a través del ejemplo de Pa-
blo, quien cita dos veces en la Biblia a los dichos de 
Epiménides de Creta, el cual era un poeta cretense 
pagano (Hch 17:28 y Tit 1:12). Desde luego, Pablo 
conocía que esos dichos eran de un pagano. Sin 
embargo Dios inspiró al apóstol para que por me-
dio del Espíritu Santo pueda realizar dos acciones:
• Recordar esos dichos. 
• Registrarlos con exactitud dentro del contexto de 
un mensaje divino.
La revelación es la comunicación inicial del mensaje 
divino dado al recipiente original que es el profeta 
o apóstol; la inspiración es la asistencia divina por 
la cual la revelación previamente recibida, es escrita 
y es comunicada en forma apropiada y fidedigna al 
ser humano.
3.3 LOS MODELOS DE 
INSPIRACIÓN
Basados en la misma Biblia, se puede percibir dos 
modelos de inspiración: El modelo profético y el 
modelo de investigación.
22
El modelo profético
Generalmente cuando hablamos de inspiración bí-
blica nos referimos a una experiencia donde una 
persona recibe directamente un mensaje de Dios a 
través de cualquiera de los 7 medios empleados por 
Dios para dar a conocer su voluntad. 
La experiencia de del profeta Daniel (Dn 12:4), el 
profeta Jeremías (Jer 36:1-4) y el apóstol Juan (Ap 
1:11) ilustran muy bien este modelo donde el pro-
feta recibe un claro mensaje.
De este modo el modelo profético es el más común 
dentro de la Santa Biblia, donde la mayor parte de 
los escritores recibieron un mensaje directo de Dios 
para proclamar y escribir el mensaje. 
El modelo de investigación 
El Libro de Lucas es probablemente el ejemplo más 
claro de este modelo. En el prólogo de su primer 
libro (Lc 1:1- 4) explica el proceso de cómo fue es-
crito su libro, aquí lo que él dijo y lo que él no dijo 
son cosas sumamente importantes. 
Lo que él no dijo es importante por dos razones:
• Lucas no dice que para escribir su libro recibió 
sueños y visones; es decir que los sueños proféticos 
y las visiones no son las fuentes de su información 
acerca de la vida y ministerio de Jesús. Esta omisión 
es de extrema importancia, puesto que no siendo 
Lucas testigo ocular del ministerio de Jesús, él ha-
bla de otras fuentes empleadas. Y si Lucas hubiese 
recibido sueños y visiones los habría mencionado 
para dar mayor credibilidad a su evangelio; pero él 
guarda silencio en ese aspecto.
• Lucas declara que no fue testigo ocular del minis-
terio de Jesús. No se incluye en el grupo de após-
toles, entonces ¿De dónde recibió su información? 
Ante esta inquietud el médico menciona dos fuen-
tes importantes: 
A. Los testigos oculares como una de sus fuentes 
de información (apóstoles, discípulos, parientes de 
Jesús, gente que estuvo cerca de Jesús)
B. Los hupēretai (“ministros de la palabra”, “encarga-
dos”, “asistentes”, “sirvientes”), los cuales eran per-
sonas escogidas dentro de la comunidad religiosa 
judía para memorizar las historias, enseñanzas, pa-
rábolas, sermones y milagros de Jesús.
3.4 LA ILUMINACIÓN
La iluminación puede ser definida como la obra 
del mismo Espíritu Santo que inspiró el mensaje de 
Dios al profeta. Con la diferencia que ahora capacita 
al oyente o lector de la Santa Biblia para que pueda 
comprender las verdades espirituales y discernir el 
mensaje de que Dios tiene para él.
Dicha obra del Espíritu Santo fue anunciada por 
Jesús a sus discípulos, cuando el maestro hablaba 
sobre la venida del Consolador, diciendo: “Él os en-
señará todas las cosas y os recordará todo lo que 
yo os he dicho (las palabras de Jesús).” (Jn 14:26). 
De esa manera, Dios mismo en la persona del Espí-
ritu Santo está dispuesto a ayudar a comprender el 
mensaje de su propia Palabra, la Biblia, guiando al 
lector hacia toda verdad (Jn 16:13). 
Por lo tanto, se hace imprescindible que todo lector 
sincero de la Biblia necesita pedir la ayuda del Espí-
ritu Santo antes de comenzar a leer la Santa Biblia, 
para poderla comprender y no torcer las Escrituras.
Elena G. de White aconseja: “Hemos de abordar el 
estudio de la Biblia con reverencia, sintiendo que 
estamos en la presencia de Dios. Toda liviandad y 
frivolidad debe ser dejada a un lado. Aunque algu-
nas porciones de la Palabra se entienden con fa-
cilidad, el verdadero sentido de otras partes no se 
discierne con rapidez. Debe haber paciente estudio 
y meditación y ferviente oración. Todo estudioso, 
al abrir las Escrituras, debesolicitar la iluminación 
del Espíritu Santo; y la promesa segura es que será 
dado.” (Testimonio para ministros, 108).
Asimismo, esto puede hacernos reflexionar que 
quizá no estemos estudiando la Biblia de la mane-
ra correcta. Y si así fuere, el Señor nos invita para 
que seamos escudriñadores de su Palabra ya que 
“no hay ninguna cosa mejor para fortalecer la in-
teligencia que el estudio de las Santas Escrituras. 
Ningún otro libro es tan potente para elevar los 
pensamientos, para dar vigor a las facultades, como 
las grandes y ennoblecedoras verdades de la Biblia. 
Si se estudiara la Palabra de Dios como se debe, 
los hombres tendrían una grandeza de espíritu, una 
nobleza de carácter y una firmeza de propósito que 
raramente pueden verse en estos tiempos.” (El ca-
mino a Cristo, 90).
23
UNIDAD II
ORIGEN Y 
ESTRUCTURA 
DE LA 
SANTA BIBLIA
24
Presuposiciones, actitudes y 
principios para interpretar de 
la bilia
La estructura de la Santa Biblia
Los idiomas y materiales origi-
nales en los cuales fue escrito 
la Biblia
La Biblia y los libros apócrifos y 
pseudoepigráficos
El canon bíblico
SESIÓN 
SESIÓN 
SESIÓN 
SESIÓN 
SESIÓN 
N°4
N°7
N°5
N°8
N°6
RESULTADO DE LA UNIDAD APRENDIZAJE
Analiza el origen y estructura de la Santa Biblia según el método histórico a fin de familiarizarse con el 
texto bíblico.
25
SESIÓN N° 4: 
PRESUPOSICIONES, 
ACTITUDES Y 
PRINCIPIOS PARA 
INTERPRETAR DE 
LA BIBLIA
Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? (Hch 8:30)
26
4.1. LAS PRESUPOSICIONES
Cuando una persona desea estudiar la Biblia, nece-
sita permitir que sea la propia Biblia la que deter-
mine las presuposiciones con las cuales se la debe 
estudiar. Sin embargo, es muy común ver cómo 
algunos estudiosos sinceros de la Palabra de Dios 
colocan al conocimiento humano, sea la geología, 
la historia, la física, la biología, o alguna otra ciencia 
para que sean estas las que determinen nuestras 
presuposiciones sobre las cuales se debe leer a la 
Biblia. Analizando a la Biblia en base a las ideas de 
la ciencia humana. Esto a la postre, llega a ser un 
grave error, que influye en la interpretación que se 
dará a la lectura de la Palabra de Dios. 
Así, es necesario que el sincero lector de la Biblia 
coloque a la Palabra de Dios por encima de cual-
quier ciencia o conocimiento humano. Es la propia 
Biblia la base sobre la cual toda ciencia debe ser 
construida, ya que ella es la base de todo conoci-
miento verdadero. 
La propia Biblia muestra la historia de personajes 
que oyendo la propia Palabra de Dios alcanzaron la 
comprensión de su voluntad. Dios mismo a través 
de la lectura de la Biblia iluminó la mente de estas 
personas para que pudieran creer. El Espíritu Santo 
crea en el lector sincero a través de la lectura de 
la Biblia, las presuposiciones que le guiarán hacia 
un estudio cada vez más profundo de la Palabra de 
Dios. Uno de esos caso es realizado por Pablo en la 
ciudad griega de Tesalónica, en Hch 17:2-3, donde 
el apóstol “razonó con ellos desde las Escrituras, ex-
plicando y demostrando que el Cristo tenía que su-
frir y resucitar de los muertos”. Como consecuencia 
de esta presentación de la Palabra de Dios, el texto 
bíblico en Hch 17:4 declara que “Y algunos de ellos 
fueron persuadido; y una gran multitud de griegos 
devotos, y mujeres noles no pocas se unieron a Pa-
blo y Silas” 
De manera que las presuposiciones básicas para 
una lectura de la Biblia mñas provechosa son: 
1. Dios es un ser personal que que se comunica a 
través de la Biblia 
El texto bíblico declara de manera explícita que “sin 
fe es imposible agradar a Dios, porque el que vie-
ne a Dios debe creer que él existe” (He 11:6). La fe 
en que Dios existe es fundamental para estudiar 
la Biblia. La misma Biblia desde su primer versícu-
lo da por sentado la existencia de Dios. La Biblia 
no está buscando probar la existencia de Dios. Por 
el contrario, desde su primer versículo, la Biblia da 
por sentado la existencia de Dios, declarando: “En 
el principio creó Dios los cielos y la Tierra” (Gn 1:1). 
A través de la historia, Dios siempre ha buscado 
estar en comunicación con la humanidad. Esta co-
municación se ha dado de manera directa, en voz 
audible o de manera indirecta, a través de ángeles, 
profetas y aun hasta animales. Llegando a ser las 
Escrituras, la palabra profética más segura a través 
de la cual Dios se auto-revela, se presenta a sus 
criaturas, empleando a profetas, hombres elegidos 
por Dios para presentar un mensaje a su pueblo. 
Y como lo declara la misma Biblia, esta dinámica 
aconteció “muchas veces” y de “muchas maneras” 
(He 1:1), siendo la máxima revelación del carácter 
de Dios hacia la humanidad la persona de Cristo, 
la palabra viva (He 1:2). Siendo el objetivo principal 
de la divinidad que cada ser humano pueda tener 
conocimiento de su voluntad y pueda tomar la de-
cisión de creer en Dios y su Palabra. 
Dios es eterno y todopoderoso, como tal no ne-
cesita del ser humano. Sin embargo, Él se goza en 
revelar sus secretos, su mensaje, su voluntad a los 
profetas para que estos lleven el mensaje divino a 
su pueblo (Am 3:7). De manera que las Escrituras, 
son los mensajes revelados por Dios, los cuales son 
mensajes dados para sus hijos “para siempre” (Dt 
29:29). Por lo tanto, quien lee la Biblia debe tener 
la presuposición que Dios habla a través de las Es-
crituras, no es un mensaje humano, no es sabiduría 
ancestral, es un mensaje actual que viene desde el 
propio trono celestial. La Biblia es la voz viviente de 
Dios, que habla a los seres humanos, como una rea-
lidad dinámica siempre presente. Un mensaje apro-
piado y pertinente para toda persona que atiende y 
presta oído al mensaje de Dios.
2. El ser humano fue creado para comunicarse 
con Dios 
La Biblia presenta a Adán y a Eva, como seres crea-
dos a la imagen y semejanza de Dios, capaces de 
¿Sábias que?: 
Presuposición: “suposición previa”, “aquello 
que se supone causa o motivo de algo”.
27
responder a Dios y mantener un díálogo con su 
creador. La presencia de comunicación entre Dios y 
la humanidad es una de las características del díalo-
go hallado a través de toda la Biblia. Estos mensajes 
fueron dados desde un inicio a Adán al declarár-
sele: “de todo árbol del huerto podrás comer pero 
del árbol de la ciencia del bien y del mal no come-
rás” (Gn 2:16,17). Más adelante Dios habló a Caín y 
le preguntó: “¿dónde está tu hermano, Abel?” (Gn 
4:9). Asimismo, Dios habló a Noé diciéndole: “He 
decidido el fin de todo ser, porque la tierra está lle-
na de violencia” (Gn 6:13) y a Abram le dijo: “Vete 
de tu tierra y de tu parentela… a la tierra que yo te 
mostrare” (Gn 12:1). A Jacob de aseguró: “Yo estaré 
contigo y te guardaré a dondequiera que tú vayas” 
(Gn 28:15). Siendo el último mensaje de Dios en la 
Biblia “Ciertamente vengo en breve” (Ap 22:20).
El ser humano necesita de la Palabra de Dios por-
que en ella se encuentra la vida. La metáfora de la 
Palabra de Dios como alimento para el ser humano 
se repite en diversas partes de la mismas Escritu-
ras. Así, Job en sus momentos de prueba y aflic-
ción declara: “del mandamiento de sus labios nunca 
me separé; guardé las palabras de su boca más que 
mi comida” (Job 23:12). Más adelante David en el 
salmo más largo de la Biblia añade: “¡Cuán dulces 
son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi 
boca” (Sal 119:103). Probablemente haciendo refe-
rencia a su llamado al ministerio profético Jeremías 
declaró: “Fueron halladas tus palabras y yo las comí; 
y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi 
corazón: porque tu nombre se invocó sobre mí, oh 
Jehová Dios de los ejércitos” (Jer 15:16). 
De ese modo cada una de esas citas muestran que: 
“No solo de pan vive el hombre sino de toda pa-
labra que sale de la boca de Dios” (Mt 4:4). El ser 
humano necesita de la Palabra de Dios para poder 
vivir, ya que el propio mensaje de Dios provee vita-
lidad y fortaleza al hombre. Como lo aseveróJesús 
cuando declaró: “las palabras que yo os he hablado 
son espíritu y son vida” (Jn 6:63). Es a través de la 
Palabra de Dios que la humanidad puede hallar el 
sentido a la vida y a todo lo que existe. Por lo cual, 
se puede concluir que el ser humano fue creado 
con la necesidad de estar en comunión con Dios y 
como tal se torna en necesaria la lectura de la Biblia 
para todo ser humano. 
3. El pecado corrompe la compresión del ser hu-
mano
Una tercera presuposición esencial para la lectura 
de la Biblia es reconocer poder perjudicial del pe-
cado en la mente del lector. Siendo a través de la 
desobediencia de la primera familia edénica que in-
gresó el pecado a este planeta y como tal ingresa-
ron una serie de cambios. Ya que el pecado hizo una 
separación entre Dios y los hombres. Los pecados 
han hecho ocultar el rostro de Dios (Is 59:2) y tam-
bién ha ocasionado que el ser humano no perciba 
el mensaje de Dios. En ese contexto Pablo declara: 
“el hombre natural no percibe las cosas que son del 
Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las 
puede entender, porque se han de discernir espiri-
tualmente” (1 Co 2:14). El pecado ha estropeado y 
distorsionado la imagen de Dios en un alto grado. 
Por lo cual, el razonamiento y la comprensión del 
ser humano han sido corrompidos (Ti 1:15). Por lo 
cual, el ser humano necesita la ayuda del Espíritu 
Santo, persona divina que se encarga de convencer 
a todo ser humano de: pecado, de justicia y de jui-
cio (Jn 16:8). Y que a la vez guía a todo ser humano 
haci el conocimiento de la verdad (Jn 16:13). 
La separación de Dios, causada por el pecado, ha 
afectado la naturaleza humana y ha corrompido 
cada aspecto y dimensión de la existencia del hom-
bre, incluido el raciocinio y las aptitudes de com-
prensión. Esto puede vislumbrarse en las diversas 
predisposiciones internas, las cuales son abordadas 
en las Escrituras. Lo cual permite que el ser humano 
considere al mensaje bíblico como locura ya que su 
mente está cerrada a la verdad de Dios. Entro de 
esas predisposiciones podemos enumerar:
La soberbia: Esta predisposición no permite que 
una persona pueda ver la verdad de Dios. Dentro 
de la Biblia se puede observar diversos ejemplos de 
personas que actuaron con soberbia ante el mensa-
je de Dios. Por ejemplo tenemos a Caín, quien ante 
la pregunta de Dios: “¿Dónde está tu hermano?”, 
inmediatamente respondió con soberbia: “¿Soy yo 
guarda de mi hermano?”. Otro ejemplo es la acittud 
del faraón, rey de Egipto ante la soliciud de salida 
para los israelitas, el rey respondió: “¿Quién es Je-
hová para que yo oiga su voz y deje ir a Israel?” O 
la declaración de Nabucodonosor, rey de Babilonia, 
quien luego de reciir las revelaciones de Dios de-
claró “¿no es esta la gran Babilonia que yo edifiqué 
con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi ma-
28
jestad?”. La soberbia ante el mensaje de Dios, hace 
que el lector de la Biblia busque interpretar el libro 
sagrado racionalizando sus deseos pecaminosos 
buscando sustentarlos con un “Así dice Jehová” (2 
Ti 4:3-4). En ese error cayeron los maestro de la Ley 
y sacerdotes cuando se hallaron frente al Hijo de 
Dios buscando acusarle de comilón, bebedor (Mt 
11:19), haciendo creer al pueblo que sacaba a los 
demonio de las personas por el mismo poder que 
le había otorgado el mismo demonio (Mt 12:24), le 
acusaron de ser nacido de fornicación (Jn 8:41). Fue 
esta actitud la que no permitió que los maestros de 
la Ley pudiesen aceptar a Jesús como el Mesías y 
buscaran destruirlo. Como lo diría Pedro: “Dios re-
siste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1 
Pe 5:5). Como lo declaró Elena de White “El pecado 
más incurable es el orgullo y la presunción. Estos 
defectos impiden todo crecimiento” (7T 199-200).
La duda: Es definida como: “Suspensión o indeter-
minación del ánimo entre dos juicios o dos deci-
siones, o bien acerca de un hecho o una noticia”. 
Es también considerado como “vacilación ante una 
creencia”, además como: “inclinación a no creer la 
verdad de una afirmación”. Dentro de la Biblia en-
contramos diversas ocasiones cuando Jesús repren-
dió a sus discípulos su actitud de duda. Por ejemplo 
el momento cuando los discípulos estaban en la 
barca frente a la tempestad, Jesús les recriminó di-
ciendo: “¿por qué estais así amedrentados?¿Cómo 
no teneis fe?” (Mr 4:40). Así también Jesús reprendió 
a Pedro cuando se hallaba hundiendo: “¡Hombre de 
poca fe! ¿por qué dudaste?” (Mt 14:31) 
La duda se torna en un gran obstáculo para que el 
lector pueda crecer en la fe. Frente a esta predis-
posición se necesita recordar que “sin fe es imposi-
ble agradar a Dios” (He 11:6). Y si el lector se halla 
en lucha entre aceptar la verdad de la Palabra de 
Dios y el negarla necesita clamar como el padre del 
niño que estuvo atormentado por un espíritu malo: 
“Creo; ayuda mi incredulidad” (Mr 9:24).
La desobediencia: Cuando Jesús realizó el apelo y 
conclusión del Sermón del Monte, narró una pará-
bola en Mt 7:24-28, donde comparó: 
• Los que oyen mis palabras y las hacen: son como 
un “hombre prudente” 
• Los que oyen mis palabras y no las hacen: son 
como un “hombre insensato
Claramente, la diferencia entre los dos constructo-
res de la parábola se hallaba en la obediencia a la 
Palabra de Jesús. Llama la atención, el hecho que 
ambos grupos oyen la palabra de Jesús, es decir no 
son ajenos al mensaje, lo escuchan y hasta se po-
dría decir que lo oyen atentamente. Sin embargo, 
cuando el lector de la Palabra de Dios deliberada-
mente decide no actuar de acuerdo a la verdad re-
velada es como un hombre insensato. Y frente a los 
vientos de doctrinas rápidamente se descarrían de 
la verdadera doctrina o frente a los vientos de las 
pruebas y dificultades son arrastrados y “grande es 
su ruina” (Mt 7:27). 
La desobediencia es la falta de disposición para 
seguir la voluntad revelada de Dios y como tal no 
permite que el lector pueda gozar plenamente de la 
bendición del mensaje. Como diría Juan: Bienaven-
turado el quien lee, los que oyen y los que guardan 
(obedecen) las palabras de este libro. Dios llama no 
solo al aprendizaje de un conocimiento bíblico sino 
a poder obedecer a la Palabra de Dios. 
4.2. LAS ACTITUDES
En contraste con las predisposiciones que han apa-
recido en el ser humano como consecuencia del 
pecado. Tambien es necesario enumerar algunas 
actitudes que son necesarias en el lector para que 
pueda interpretar correctamente las Escrituras:
1. Apertura y honestidad: Esta llega a ser la ac-
titud fundamental para comprender la Palabra de 
Dios. Sobre esto Elena de White declaró:
En el estudio de la Palabra, dejad en la puerta de 
la investigación vuestras opiniones preconcebidas 
y vuestras ideas heredadas del ambiente y cultiva-
das individualmente. Nunca descubriréis la verdad 
si estudiáis las Escrituras para vindicar vuestras pro-
pias ideas. [...] Si al leerla, se produce la convicción 
y veis que las opiniones que habíais acariciado no 
están en armonía con la Palabra, no tratéis de ha-
cer concordar la Palabra con esas opiniones. Haced 
concordar vuestras opiniones con la Palabra. 
(Mensaje para lo jóvenes, 258).
De manera que el lector de la Biblia debe estudiar 
la Palabra de Dios con una mente abierta, con una 
disposición a abrir sus convicciones fundamentales 
al poder transformador del Espíritu Santo de Dios. 
De manera que es imperativo que el lector sincero 
se acerque con total honestidad y apertura hacia las 
verdades halladas en la Palabra de Dios.
29
2. Fe: La Biblia explícitamente declara que “sin fe 
es imposible agradar a Dios” (He 11:6). El apóstol 
Pablo ya afirmó que una verdadera comprensión de 
las Santas Escrituras es posible únicamente a tra-
vés del Espíritu Santo (1Co 2:14), quien ilumina el 
entendimiento del ser humano para que pueda en-
tender el mensaje de la Biblia (Ef 1:18). Es la fe que 
abre las verdades espirituales de la Biblia al lector 
sincero. 
El propio Jesús manifestó una completa confianza 
en las Escrituras(Juan 10: 35). Jsús aceptó el canon 
del AT (Luc. 24: 44) y reconoció que las Escrituras 
eran la norma cargada de autoridad para nuestra 
vida (Mt 4:4). Jesús no puso en duda a las Escrituras, 
sino por el contrario las tuvo como palabra fide-
digna para derrotar a Satanás (Mat. 4: 6-7). Luego 
que resucitó de los muertos, Jesús reprendió a sus 
discípulos en el camino a Emaús por su insensatez 
y por ser “tardos de corazón para creer todo lo que 
los profetas han dicho” (Lc 24:25). 
3. La humildad: Otra de las actitudes importan-
tes para el conocimiento de la verdad es la humil-
dad. Esta actitud expresa la disposición a someter 
las propias creencias a una autoridad más alta, y 
la modestia que ello conlleva. Con la humildad se 
obtiene el conocimiento más elevado y más pro-
fundo de Dios, concretamente, la conciencia de que 
se depende de Dios para obtener el conocimiento 
verdadero, y para saber que el hombre no es la me-
dida final de todo. Así, el intérprete se abre para 
ser conducido por el Espíritu Santo y para ser ense-
ñado por él. Porque «Dios resiste a los soberbios y 
da gracia a los humildes» (Sant. 4: 6). La humildad 
expresa la perspec tiva carente de pretensiones de 
que Dios y su Palabra son ma yores que nuestro ra-
ciocinio humano y mayores que nuestra compren-
sión actual. Siempre hay más luz que ha de surgir 
de la Pala bra de Dios. 
Como lo dijera Elena de White: “Hay muchas cosas 
aparentemente difíciles u obscuras que Dios hará 
claras y sencillas para los que con esa humildad 
procuren entenderlas. Mas sin la dirección del Es-
píritu Santo estaremos continuamente expuestos a 
torcer las Sagradas Escrituras o a interpretarlas mal.” 
(El Camino a Cristo 110).
Por lo tanto, todo el que quiera entender la Biblia, y, 
a través de la misma Biblia, tiene que permitir que 
las Escrituras tengan prioridad normativa sobre las 
propias experiencias y valoraciones.
4. Obediencia: Esta actitud refleja un principio bí-
blico que postula que se da más luz cuando respon-
demos a la luz que ya tenemos, como lo declarara 
David: “Yo comprendo más que los ancianos porque 
yo guardo tus preceptos” (Sal 119:100). Una actitud 
de obediencia a la Palabra de Dios permite que el 
verdadero propósito de la tarea de interpretación 
sea cumplida. La interpretación de la Biblia nunca es 
abstracta ni teórica, pues Dios busca que compren-
damos su voluntad y que a través del estudio de la 
Biblia seamos transformados más plenamente a la 
semejanza de Él. 
Por lo tanto, podemos concluir que una actitud de 
obediencia hacia las verdades y principios hallados 
en la Biblia es el objetivo final y debe ser parte de la 
actitud del lector, como lo diría Salomón, el fin de 
30
todo el discurso es este: “Teme a Dios y guarda sus 
mandamientos, porque eso es el todo del hombre” 
(Ecl 12:13). 
5. La oración: Al considerar a la Biblia como la re-
velación de Dios, toda persona que verdaderamen-
te busca entender la Palabra divina, debe orar. Para 
que sea el mismo Espíritu que inspiró a los profetas, 
quien ilumine al lector y le conduzca a interpretar 
la Biblia como se debe. La comprensión de la Biblia 
no es una habilidad que se adquiere con el uso de 
herramientas exegéticas, con el uso de técnicas de 
lectura. La correcta interpretación de la Biblia va de 
la mano con la dirección del Espíritu Santo en la 
vida del lector. 
Se torna en imperativo que el fiel lector ore antes de 
estudiar la Palaba de Dios, clame a Dios, pidiendo 
sabiduría, busque a Dios pidiendo dirección en su 
travesía de estudio de la Biblia. La Biblia es un libro 
que solamente será comprendido cuando el lector 
sincero doble sus rodillas y pida humildemente la 
dirección del Santo Espíritu en su estudio de ella. El 
mismo Daniel con su gran capacidad mental pidió 
la misericordia de Dios y pidió a sus amigos para 
que orasen a Diosen búsqueda de sabiduría y en-
tendimiento (Dan 2:18-19). En Santigo 1:5 hay una 
promesa para todo aquel que con corazón sincero 
busca comprender el mensaje de Dios en la Biblia: 
“SI alguno tiene necesidad de sabiduría pídala a 
Dios el cual abundantemente y sin reproche, y le 
será dada” (Stg 1:5) 
4.3. LOS PRINCIPIOS DE 
INTERPRETACIÓN DE LA 
BIBLIA
Sola Scriptura
La frase latina Sola Scriptura significa: “Solamente 
por la Escritura” y fue una frase empleada en el si-
glo XVI d.C. en el período de la reforma protestante. 
Esta frase tiene 5 implicaciones:
• En primer lugar, la Biblia es una revelación directa 
de Dios. Como tal, tiene la autoridad divina. Por lo 
que declara la Biblia, lo declara Dios. 
• En segundo lugar, la Biblia es suficiente, es todo 
lo que es necesario para la fe y la práctica. Significa 
que “solamente la Biblia” es la autoridad final para 
nuestra fe.
• En tercer lugar, la Biblia posee autoridad final. Es 
la última instancia de apelación en todas las cues-
tiones doctrinales y morales. De modo que por muy 
buenas que pueden ser las los consejos guías de 
los líderes eclesiásticos, pastores o juntas de iglesia 
todos son falibles. Sólo la Biblia es infalible.
• En cuarto lugar, la Biblia es clara. Esta claridad de 
la Escritura significa que las enseñanzas esenciales 
de la Biblia son perfectamente claras. De modo que 
los temas principales de la Biblia se hallan de una 
manera clase en la Escrituras y se hallan al alcance 
de cualquier persona que con corazón sincero las 
escudriña. La claridad de la Biblia muestra que no 
existe una elite de personas (como el “magisterio 
clerical”) llamadas a ser las únicas capacitadas para 
interpretar las Escrituras. Por lo tanto, las grandes 
declaraciones teológicas y cristológicas, los comen-
tarios de los líderes de la iglesia y la tradición tienen 
una importancia secundaria, muy por debajo del 
“Escrito está” de la Biblia. 
• En quinto lugar, la Escritura se interpreta a sí mis-
ma. La fuente y la norma para interpretar la Biblia 
no se halla en los comentario bíblicos, ni en la ra-
zón humana, ni en la experiencia religiosa, ni en la 
cultura, ni el veredicto de los eruditos. Solo las Es-
crituras son la llave que pueda abrir a las Escrituras. 
De manera que cuando tenemos dificultades en la 
comprensión de un texto claro de la Escritura, de-
bemos recurrir a otros textos bíblicos. Puesto que la 
Biblia es la mejor intérprete de la Biblia. 
Tota Scriptura
Esta segunda frase en latín significa: “Toda la Escri-
tura”. En la cual se muestra el concepto de la uni-
dad de las Escrituras, la unidad que existe en los 
66 libros de la Biblia. De manera que para poder 
aprender acerca de algún tema dentro de la Biblia, 
es necesario considerar TODO lo que la Biblia decla-
ra respecto a dicho tema. 
De modo que es un error tomar un texto bíblico e 
intentar construir una doctrina en base a dicha de-
claración, ignorando las otras declaraciones que la 
Biblia brinda sobre el tema en estudio. Empero, al 
comparar un texto bíblico con otro es importante 
estudiar la Biblia minuciosamente para poder veri-
ficar el contexto en el cual se está dando la decla-
ración del pasaje. Uno de los ejemplos hallados en 
la Biblia de confianza en todas las Escrituras se halla 
en los bereanos, quienes “y todos los días examina-
ban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les 
anunciaba” (Hch 17:11). 
31
SESIÓN N° 5: 
LOS IDIOMAS Y 
MATERIALES 
ORIGINALES EN LOS
CUALES FUE 
ESCRITO LA BIBLIA
Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE 
LOS JUDÍOS. Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucifica-
do estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. (Jn 19:19-20)
32
Al estudiar la Santa Biblia es importante considerar 
que este libro sagrado fue escrito originalmente en 
tres lenguas: el hebreo, el arameo y el griego. Estas 
lenguas son conocidas como las lenguas bíblicas. 
Hasta el año 1886 solo se hablaba de dos lenguas 
en que fue escrita la Biblia: el hebreo y el griego. 
Sin embargo, apartir de esa fecha se consideró al 
arameo como una tercera lengua bíblica.
5.1. LA LENGUA HEBREA
La mayor parte del Antiguo Testamento se escribió 
en hebreo, generalmente llamado “hebreo antiguo” 
para distinguirlo del hebreo mishnaico y del hebreo 
moderno. El hebreo mishnaico corresponde a la era 
cristiana hasta 1948. Mientras que el hebreo mo-
derno, desde 1948 es considerado el idioma oficial 
del actual estado de Israel. 
Por otro lado, cabe considerar que la expresión 
“lengua hebrea”, empleada en Jn 19:20, Hch 21: 40; 
26:14 es una referencia al “arameo” y no al hebreo 
antiguo. Ya que el arameo era el idioma común ha-
blado en los tiempos del Nuevo Testamento. 
Las características de esta lengua hebrea antigua 
eran: 
• El alefato hebreo estaba constituido de 22 conso-
nantes
• No poseía vocales sino solamente consonantes. 
• La escritura se realizaba de izquierda a derecha 
(contraria a la escritura española). 
• La pronunciación correcta de cada una de las pa-
labras era transmitida oralmente de generación en 
generación. 
De modo que un ejemplo de cómo se debió escribir 
Gn 1:1, sería de la siguiente manera (Intenta leerlo 
completando mentalmente las vocales que falta, de 
derecha a izquierda):
RRT L Y SLC SL SD RC PCNRP L N
Pocos siglos después, los masoretas entre los siglos 
VI y X d. C. introdujeron dentro del texto hebreo 
consonantal, las letras consonantes llamadas “ma-
tres lectionis” indicando así a las consonantes como 
indicadores vocálicos, las cuales en un inicio apare-
cían sólo al final de las palabras, y después también 
se emplearon en la parte media de la palabra. Todo 
ello con el fin de preservar los sonidos y la pronun-
ciación correcta cuando se leyese la Biblia hebrea. 
Explicación de la tabla:
1. Hebreo antiguo
2. Escritura hebrea cuadrada
3. Escritura hebrea cursiva moderna
4. Transliteración (valor fonético)
5. Nombre de la letra
6. Equivalencia numérica 
El presente texto es la escritura hebrea cuadrada del 
primer versículo de la Biblia hebrea:
5.2. LA LENGUA ARAMEA
La Biblia solo posee pequeñas secciones con esta 
lengua, las cuales son: unos pocos capítulos de los 
libros de Esdras (Esd 4: 8-6: 18; 7: 12-26) y Daniel 
(Dn 2: 4 - 7: 28), un versículo de Jeremías (Jer 10: 11) 
y una palabra en el Génesis (Gn 31: 47). 
Acerca de su escritura, el arameo se parece bastante 
al hebreo de la misma manera que el castellano se 
parece al portugués. 
33
La lengua aramea estaba estrechamente relaciona-
da con el hebreo. Se cree que el arameo llegó a ser 
la lengua de Palestina después del cautiverio babi-
lónico. El arameo comenzó a utilizarse en Palestina 
cuando los primeros cautivos del Exilio babilónico 
volvieron a la tierra de Palestina, muchos de los cau-
tivos habían nacido en el cautiverio, y así crecieron 
conociendo el arameo, el lenguaje que hablaban 
los babilonios, lugar donde permanecieron cautivos 
durante 70 años. Es probable que Jesús utilizara el 
arameo durante su ministerio terrenal.
Como resultado del cautiverio babilónico, los judíos 
adoptaron el arameo en lugar del hebreo durante 
los últimos siglos de la era precristiana. De manera 
que por el tiempo de Cristo, el arameo había lle-
gado a ser la lengua materna de la población de 
Palestina. Una cantidad de expresiones arameas en 
el Nuevo Testamento muestran claramente que ése 
era el idioma de Jesús. Palabras y frases como: 
• Talita cumi (Mr 5: 41) “niña levántate”
• abba (Mr 14:36) “papito”
•efata (Mr 7: 34) “ábrete”
•Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? (Mar 15: 34) 
“Mi Dios, Mi Dios, ¿por qué me has abandonado?” 
Todas estas son algunas de las expresiones arameas 
emitidas por Cristo y registradas por los escritores 
bíblicos, mientras el maestro realizó su ministerio 
en la tierra, muestra que el idioma que habló mien-
tras estuvo en tierras hebreas fue “el arameo”.
Todavía se leía la Biblia en hebreo en los servicios 
de la sinagoga en el tiempo de Cristo, pero muchas 
personas, especialmente las mujeres, no podían en-
tenderlo. Por lo tanto, se había hecho costumbre 
que los lectores de la sinagoga tradujeran al ara-
meo los pasajes de las Escrituras. 
Posteriormente se hicieron traducciones escritas 
del Antiguo Testamento en arameo: los llamados 
Targumin. Así, el hebreo se había convertido en 
una lengua muerta en los tiempos precristianos, y 
ha experimentado reavivamientos sólo artificiales; 
pero el arameo continuamente se ha mantenido 
como una lengua viva hasta hoy, pero bajo el nom-
bre de siriaco. 
5.3. LA LENGUA GRIEGA
El Nuevo Testamento fue escrito en la lengua griega 
koiné, lengua muy difundida en el Imperio romano 
en los días de Jesús y los apóstoles. Se había exten-
dido por todo el Medio Oriente desde fines del siglo 
IV a. C. gracias a la tarea expansiva del ejército de 
Alejandro, el grande. Y luego, todos sus sucesores 
fueron gobernantes griegos que fomentaron la di-
fusión del idioma y la cultura de Grecia. Este griego 
llegó a ser tan ampliamente conocido y se arraigó 
tan profundamente, que los romanos -que crearon 
su imperio en el siglo I a. C., desde el Atlántico hasta 
Persia- no pudieron suprimir dicha lengua. 
Ya desde el año 250 a.C. se comenzó a traducir el 
Antiguo Testamento del hebreo al griego koiné, 
esta traducción es conocida como la versión de la 
Septuaginta o de los LXX. De ese modo, en Palesti-
na en los días de Jesús ya se usaba ampliamente el 
griego, y se leía frecuentemente la traducción grie-
ga del Antiguo Testamento (La Septuaginta). 
El koinẽ era la lengua de relación entre los distintos 
pueblos que bordeaban el Mediterráneo. No fue un 
invento de los apóstoles para expresar la revelación 
divina, sino que Dios se sirvió de la lengua franca, 
de la lengua más difundida para brindar su mensa-
je. Dios empleó términos diarios y comúnmente co-
34
nocidos para poder alcanzar al mundo la revelación 
de las verdades espirituales y prácticas. 
Así, en lugar de levantar una barrera lingüística, 
Dios se dirigía a todo el mundo grecorromano en 
una lengua que todos hablaban y comprendían, el 
griego koiné, un griego popular, perfecto vehículo 
para la comunicación del mensaje de salvación para 
el mundo entero. 
Explicación de la tabla:
1. Nombre de la letra.
2. Letras griegas en mayúscula (uncial)
3. Letras griegas en minúscula (cursivo)
4. Transcripción (valor fonético)
El presente texto es la escritura griega del primer 
versículo del Nuevo Testamento:
1 2 3 4
Alfa Α α A
Beta Β β b
Gamma Γ γ g (gu)
Delta Δ δ d
Epsilón Ε ε e
Zeta Ζ ζ z
Eta Η η ē
Theta Θ θ Th (z)
Iota Ι ι I
Kappa Κ κ k (c)
Lambda Λ λ L
My Μ m m
Ny Ν n n
Xi Ξ x x
Omicrón Ο Ο o
Pi Π p p
Rho Ρ r r
Sigma Σ s, ς s 
Tau Τ τ t
Ypsilón Υ υ y (u)
Fi Φ Φ ph (f)
Ji Χ Χ ch (j)
Psi Ψ Ψ ps
Omega Ω Ωō
35
5.4. LOS MATERIALES DE 
ESCRITURA DE LOS 
TIEMPOS BÍBLICOS
Los antiguos usaban diferentes clases de materiales 
de escritura, tales como arcilla, tablillas de madera, 
pedacitos de piedra caliza o fragmentos de alfare-
ría, cueros curtidos de animales, o papiros. El último 
material mencionado, precursor de nuestro papel 
moderno, se hacía de la planta del papiro que cre-
ce en pantanos. Para los documentos más largos, 
probablemente éste fue el material de escritura más 
antiguo usado en Egipto. Así, los primeros libros de 
la Biblia han sido escritos en rollos de papiro.
5.4.1 El papiro
El tallo de la planta de papiro se cortaba en tiras an-
gostas, de unos 22 a 25 cm de largo. Las tiras eran 
colocadas a lo largo, lado a lado, y una segunda 
capa era pegada transversalmente sobre ella me-
diante presión. Las hojas que así se producían eran 
martilladas y frotadas con piedra pómez para que 
quedara una superficie pareja y lisa y dejadas secar 
al sol. Las hojas, que generalmente no medían más 
de unos 65 cm2, eran pegadas entre sí formando 
una banda larga que podía enrollarse en torno a un 
cilindro. 
Los documentos en papiro que hoy conocemos se 
preservaron gracias a que fueron guardados bajo 
condiciones excepcionales; algunos rollos y frag-
mentos de papiros han sido encontrados en áreas 
muy secas, en tumbas selladas, enterrados bajo el 
suelo desértico y cálido, en la gueniza de las sina-
gogas judías y también almacenadas dentro de ja-
rras tapadas en las cuevas, como las encontradas 
en la región desértica de las orillas del Mar Muerto, 
en las cuevas de Qumrán. Este hallazgo corrobora 
la declaración del profeta Jeremías, quien da a co-
nocer en la antigüedad, eran guardados en vasijas 
(Jer 32:14). 
La longitud común de los rollos-libros hechos de 
papiro era de 6 a 10 metros de longitud, aunque 
existen casos excepcionales como el famoso papiro 
Harris, del Museo Británico, que tiene unos 50 m de 
largo. Generalmente se escribía sólo sobre la capa 
horizontal (anverso), pero ocasionalmente también 
sobre la capa vertical (reverso).
Respecto a la procedencia de este material, Egipto 
era un país que producía mucho papiro y exporta-
ba grandes cantidades de este material de escritura, 
haciendo un monopolio de su venta. Este material 
era utilizado en Egipto durante el reinado de los 
faraones de la V dinastía (2,500 – 2,350 AC.), y se 
siguió utilizando hasta la época de los árabes (siglo 
VI d. C.). Y puesto que Moisés, el autor de los prime-
ros libros de la Biblia, había recibido su educación 
en Egipto, es muy probable que los primeros libros 
de la Biblia fueran escritos en rollos de papiro. 
Durante el siglo I d. C. fue el material de escritura 
más popular. Posiblemente los autógrafos origina-
les de la Biblia se escribieron sobre papiro. A través 
de los siglos se hicieron muchas copias del Antiguo 
y Nuevo Testamento sobre papiro, de las cuales so-
breviven hasta el día de hoy. 
Dentro de los papiros bíblicos más antiguos que se 
han hallado tenemos:
• El papiro Chester Beatty siglo III d.C. 
(Textos del AT y del NT)
• El papiro Bodmer 200 d.C. 
(evangelio de Juan, I y II Pedro y Judas)
• El papiro Rylands 125 d.C. 
(Jn. 18:31-33, 37-38)
36
5.4.2. El cuero o pergamino
El cuero se usaba a veces en Egipto para llevar re-
gistros de trabajo, porque la tinta podía eliminarse 
para volver a usar la superficie. Por lo menos du-
rante el período persa en Babilonia se preparaban 
pieles para escribir porque allí no crecía el papiro. 
Este material era obtenido de las pieles de animales 
como las ovejas, cabras y antílopes que eran debi-
damente tratados. El uso del pergamino sucedió al 
del papiro. El pergamino era un material más avan-
zado que el papiro para conservar escritura. Cuando 
se escribía por un solo lado se llamaba Pergamino.
Los escritos sagrados y cartas comerciales de ori-
gen privado fueron escritos en este material. Como 
por ejemplo, los faraones de la IV y XIX dinastías 
conservaron sus anales en rollos de cuero. Proba-
blemente este material comenzó a ser empleado 
alrededor de los años 2,900 al 2,750 a. C. 
Sobre la preparación del pergamino, consistía en 
sumergir la piel del animal en un baño de cal para 
ablandarla, luego la curtían con una rascadera es-
pecial, se le quitaban las partes peludas y la grasa, 
finalmente la piel era pulida con piedra pómez.
La palabra pergamino en griego significa “Membra-
na”. Pero en realidad el nombre pergamino viene en 
alusión a la ciudad de Pérgamo ubicada en la región 
de Asia Menor.
Se cree que la utilización del pergamino como ma-
terial de escritura proviene de un desacuerdo por 
celos políticos y culturales entre los reyes Euménes 
II de Pérgamo (197–158 DC) y Ptolomeo IV de Egip-
to. Euménes necesitaba papiro para incrementar su 
biblioteca en la ciudad de Pérgamo y el único lugar 
de provisión de papiro era Egipto. Y como Ptolo-
meo se negó vender papiro al rey Euménes; dado 
el descuerdo entre ambos reyes, el rey de Pérgamo 
se vio obligado a desarrollar otro material para la 
escritura; esto dio como resultado el desarrollo del 
pergamino. 
Cabe mencionar dentro del tema de los pergaminos 
que existía una calidad de pergamino que era extre-
madamente fino y flexible, debido a que era hecho 
usando cuero de ternera. Dicho material recibía el 
nombre de vitela. Se le preparaba para la escritura 
por ambos lados y frecuentemente era coloreado 
con púrpura y sobre ella se escribía con oro o plata.
Los judíos por su parte utilizaron al pergamino 
como el principal material de escritura para la trans-
misión del Antiguo Testamento. 
5.4.3. Otros materiales de escritura de los tiem-
pos bíblicos
Respecto a otros materiales empleados para la 
transmisión del texto bíblico podemos mencionar: 
la arcilla, el tiesto, madera, la piedra y el metal. 
La arcilla 
El “adobe” empleado por el profeta Ezequiel (Ez 4:1) 
probablemente fuera de arcilla, similar a las tabli-
llas utilizadas para planos y mediciones en Babilo-
nia, aunque esta palabra podía usarse para descri-
bir cualquier teja plana. La “tabla” grande en la que 
tenía que escribir Isaías con “estilo de hombre” (por 
oposición a la tabla del escriba experto) era una lá-
mina o “superficie en blanco” de un material no es-
pecificado (Is 8:1).
¿Sábias que?: 
Con el objetivo de ahorrar en material de es-
critura, algunos escribas, emplearon una téc-
nica que consistía en raspar por completo lo 
escrito en un pergamino para luego ser nue-
vamente utilizados. Este tipo de pergamino 
era denominado “palimpsesto” (que literal-
mente significa “raspado de nuevo”).
37
La arcilla era un material abundante y barato en el 
Cercano Oriente. La utilización de la arcilla en forma 
de tablillas o tabletas que servía como material de 
escritura, fue de gran importancia en los imperios 
de Asiria y Babilonia, quienes fueron los descubri-
dores de la escritura cuneiforme. Esta utilización de 
las tabletas de arcilla o barro para la escritura se 
remonta hasta el año 3 100 a.C., en la biblioteca real 
del rey Sargón II en la ciudad de Nínive que data del 
año 650 a.C. donde se encontraron miles de estas 
tabletas. En el palacio del rey Hitita en su ciudad 
capital Hatusha se encontró 5 enormes bibliotecas 
con 30,000 mil tabletas, donde estaba registrada la 
historia del gran imperio hitita.
Como material de escritura la arcilla era trabajada 
y hecha flexible y moldeada en forma de tabletas, 
mientras la arcilla estaba húmeda, se procedía a es-
cribir en ella utilizando un punzón o estilete para 
grabar en ella las diferentes formas de escritura; 
luego las tabletas eran cocidas o secadas a la luz del 
sol, y se guardaban en las bibliotecas, asegurándo-
se de esa manera la conservación de la inscripción 
para un tiempo indefinido.
El tiesto (Los ostraca, el ostracon o tejuela)
Otro tipo de material que servía para conservar es-
critura eran los ostraca (plural de ostracón), el os-
tracón o tejuela que eran trozos rotos de cerámica. 
El nombretécnico que se les daba a esas piezas de 
cerámica rotas cuando contenían inscripciones eran 
“Ostraca (plural)”. Este material de escritura era uti-
lizado por la gente pobre o durante épocas de crisis 
en las que había apremio para encontrar material 
de escritura. Es un material resistente que ha podi-
do atravesar siglos y milenios, a diferencia del papi-
ro y del pergamino que fácilmente se deterioraron. 
Un ejemplo de ello son las correspondencias que se 
encontraron en la ciudad Palestina de Laquis, de la 
época del profeta Jeremías inscripciones que narran 
los acontecimientos finales a la caída de Jerusalén 
durante la invasión de Palestina por parte del ejér-
cito babilónico entre los años 597 y el año 587 a.C. 
La tinta utilizada para realizar las inscripciones (es-
critura) era de color negra, hecha de goma arábiga, 
carbón vegetal molido y agua.
La madera 
Este material no fue utilizado profusamente por su 
poca durabilidad, pero hay ejemplos bíblicos de su 
uso, por ejemplo. Nm 17:2; etc. Otro ejemplo lo en-
contramos en los murales egipcios de Beni-Hasan 
(Egipto) donde hay inscripciones jeroglíficas.
La piedra 
Se grababan inscripciones en la superficie de pie-
dras o rocas (Job 19:24), y los textos para monu-
mentos se inscribían en estelas, obeliscos, o superfi-
cies de acantilados preparados. Las superficies más 
blandas o rugosas podían cubrirse con una capa de 
cal, antes de su inscripción, como en Egipto, y en 
las piedras de los altares (Jos 8:32; Dt 27:2). Para 
los textos reales, conmemorativos o religiosos, y 
para las copias públicas de edictos legales, normal-
mente se usaban tablillas de piedra (El código de 
Hamurabi). Tablillas de piedra rectangulares de este 
tipo, aparentemente de no más de 45 x 30 cm., se 
usaron para los diez mandamientos (Éx 32:16). Di-
chas tablas fueron “escritas con el dedo de Dios” o 
la “escritura de Dios”, lo que generalmente se toma 
como indicación de que se trataba de una escritura 
clara bien hecha, a diferencia de las escrituras poco 
claras del hombre. La palabra “tabla” probablemen-
te describe la forma (rectangular) más bien que el 
material, y no hay ninguna certidumbre de que en 
el AT denote tablilla de arcilla, aun cuando se sabe 
del uso de ellas en Palestina en el 2º milenio a.C. 
El metal 
El uso de metales para la escritura fue reservado 
para textos y propósitos especiales. Se han encon-
trado rollos de plata en una tumba del valle de Hin-
nón y los rollos de cobre encontrados en las cuevas 
de Qumrán a orillas del Mar Muerto. 
38
SESIÓN N° 6: 
EL CANON 
BÍBLICO
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir 
en justicia, (2 Timoteo 3:16)
39
6.1. CONSIDERACIONES 
BÁSICAS
La Biblia es la historia más antigua y más abarcan-
te que los hombres en la actualidad poseen. Vino 
directamente de la fuente de verdad eterna; y una 
mano divina ha conservado su pureza a través de los 
siglos. Ilumina el lejano pasado, donde en vano pro-
cura penetrar la investigación humana. Únicamente 
en la Palabra de Dios contemplamos el poder que 
echó los fundamentos de la tierra, y extendió los 
cielos. Sólo en ella hallamos un relato auténtico del 
origen de las naciones. Únicamente en ella se nos 
da una historia de la familia humana, no mancillada 
por el orgullo o el prejuicio del hombre. 
La cuestión del canon bíblico, es decir de los libros 
que deben considerarse como de autoridad divi-
na, ha sido muy debatida en estos últimos tiem-
pos, donde la pregunta ¿quién decidió que libros 
deberían o no ser incluidos dentro de la Biblia? ha 
levantado una seria de polémicas y discusiones 
entre estudiosos. A la vez la aparición de algunos 
manuscritos antiguos, como el caso del “evangelio 
de Judas”, han despertado el interés por conocer 
más sobre los lineamientos y estándares empleados 
para seleccionar qué libros deberían o no pertene-
cer al conjunto de libros inspirados, de manera que 
la pregunta de esta sesión será: ¿quién decidió que 
libros deberían o no ser incluidos dentro de la Bi-
blia? 
6.2. SIGNIFICADO DE LA 
PALABRA “CANON”
1. Etimología. La palabra “canon” deriva del griego 
kanon, que significa: “una caña” o “vara de medir”, 
otra acepción es: “una regla, una norma”. De aquí 
que el canon de la Biblia consiste de esos libros 
considerados dignos de ser incluidos en la Sagrada 
Escritura.
2. La historia del uso de la palabra. En la iglesia pri-
mitiva la palabra “canon” se empleaba con referen-
cia a los credos. Y fue desde mediados del siglo IV 
d.C. cuando se la llegó a emplear en relación a la 
Biblia, llegando a ser: “la lista de los libros acepta-
dos reconocidos como pertenecientes a la Biblia”. 
Además la canonización fue el resultado de un de-
sarrollo de siglos de duración por medio del cual 
los libros inspirados fueron confirmados para jugar 
un papel decisivo dentro de la vida del lector de la 
Biblia. Esto quiere decir que el canon no fue deter-
minado por un decreto rabínico o por un concilio 
de la iglesia. El canon es dado en mérito a la auto-
ridad hallada dentro de cada libro bíblico mismo. 
De modo que el rol jugado por la comunidad fue 
solamente el reconocimiento de la autenticidad que 
ya el propio libro inspirado poseía. 
Para la iglesia cristiana del s. II d.C. “canon” llegó a 
significar la verdad revelada, la regla de fe. Oríge-
nes (185- 254) fue el escritor cristiano más antiguo 
que aplicó el término a la colección de libros de la 
Biblia, reconociéndola como regla de fe y práctica. 
Él dijo: “Nadie debe usar para probar una doctrina 
libros no incluidos en las Escrituras canónicas”. Años 
más tarde, Atanasio (293?-373) confirmó a toda la 
colección de libros sagrados como el “canon”. De 
este modo, el término pasó a indicar el catálogo o 
lista de libros sagrados aceptados como inspirados, 
normativos, sagrados y con autoridad.
3. Aplicación. En realidad, la palabra “canon” tiene 
doble significación. Se refiere a la lista de los libros 
inspirados por Dios, los cuales gozaban de autori-
dad autenticada en sí mismos. Pero también signifi-
ca que la colección de libros canónicos constituyen 
la regla de nuestra vida, la Biblia.
6.3. CONSIDERACIONES 
EN LA INVESTIGACIÓN DE 
LA CANONICIDAD
1. Auto autenticación. Es esencial recordar que la 
Biblia se autentica a sí misma, puesto que sus libros 
fueron aspirados por Dios (2 Tim. 3:16). En otras 
palabras, los libros eran canónicos en el momento 
que fueron escritos. No fue necesario esperar hasta 
que los varios concilios pudiesen examinar los li-
bros para determinar si eran aceptables o no. Las 
personas y los concilios solamente reconocieron y 
declararon lo que es verdadero por la inspiración 
intrínseca de los libros tal como fueron escritos. 
Ningún libro de la Biblia fue hecho canónico por la 
acción de algún concilio de la iglesia. 
40
2. Las decisiones de los hombres. Sin embargo, los 
hombres y los concilios sí tuvieron que confirmar 
cada uno de los libros que ya formaban parte del 
círculo de libros inspirados por Dios. Se tuvieron 
que hacer algunas decisiones y elecciones, y Dios 
guió a grupos de personas a hacer las decisiones 
correctas (no sin algunas pautas) y a coleccionar 
los varios escritos en los cánones del Antiguo y del 
Nuevo Testamentos.
3. Debates sobre la canonicidad. En el proceso de 
decidir y coleccionar, era de esperarse que surgie-
ran algunas disputas en cuanto a alguno de los li-
bros. Sin embargo, estos debates no disminuyen la 
autenticidad de los libros que genuinamente canó-
nicos, ni tampoco le conceden autoridad a aquellos 
que no fueron inspirados por Dios.
4. La conclusión del canon. Desde el año 397 a. C., la 
iglesia ha considerado que el canon de la Biblia está 
completo y, si está completo y por ende cerrado. 
Por lo tanto, no podemos esperar que se descubran 
o se escriban algunos otros libros que abrirían el 
canon de nuevo para sumarse a los sesenta y seis 
libros. Aun si se descubriera una carta de Pablo, éstano sería canónica. Después de todo, Pablo debió de 
haber escrito muchas cartas durante su vida ade-
más de las que se hallan dentro del Nuevo Testa-
mento; aun así, la iglesia no las incluyó en el canon. 
No todo lo que escribía un apóstol era inspirado, 
porque no era el escritor el inspirado sino sus es-
critos.
Los libros más recientes que las sectas ponen a la 
par de la Biblia no son inspirados ni tiene razón al-
guna de ser parte del canon de la Escritura. Por cier-
to, las supuestas declaraciones proféticas o visiones 
que algunos alegan que provienen de Dios hoy en 
día, no pueden ser inspiradas y consideradas como 
parte de la revelación de Dios investidas de alguna 
autoridad como la tienen los libros canónicos.
6.4. PRESUPOSICIONES
Hay diversas definiciones e interpretaciones re-
lacionadas al canon entre los teólogos y eruditos 
bíblicos. La mayor de las razones para que existan 
diferentes definiciones e interpretaciones son las 
presuposiciones. La crucial presuposición a consi-
derar es, el origen de los libros de la Biblia. Para 
clarificar esta discusión, consideraremos dos prin-
cipales definiciones de canonicidad que surgen de 
estas posiciones.
1. El Canon comunitario. Esta definición ve al ca-
non como “alguna literatura a quien se le impone 
autoridad oficialmente”. Aquí el canon es definido 
como un conjunto de escritos seleccionados por la 
comunidad de fe como un estándar. Según esta de-
finición el canon puede ser visto como una imposi-
ción sobre los escritos, ya que algunos escritos no 
necesariamente ameritan canonicidad, la autoridad 
recae sobre en la comunidad de fe, quien seleccio-
na los escritos que deben ser incluidos en el canon.
2. El canon intrínseco. Según esta definición, el ca-
non fue determinado por Dios y reconocido por la 
humanidad. Aquí los libros de la Biblia son intrínse-
camente canónicos debido a su origen divino; ésta 
inherente canonicidad radica en su origen divino 
conferido por la autoridad divina, independiente-
mente del reconocimiento humano. Solo su origen 
divino da autoridad a los libros de la Biblia.
Las dos definiciones tienen diferencias cruciales, ya 
que si alguien declara que la comunidad de fe, es 
quien determina la canonicidad, entonces el foco se 
ubica sobre la historia ya que podría haber la po-
sibilidad de hacer cambios en el canon. Pero por 
41
otro lado si creemos que Dios es quien determina el 
canon, entonces surge la pregunta, ¿cómo la comu-
nidad puede reconocer el ámbito del canon?
El mismo texto bíblico empuja a reconocer y adop-
tar a la definición del canon intrínseco y por lo tanto 
debemos enfocarnos sobre la correcta comprensión 
de los libros que los identifica que fueron revelados 
divinamente.
6.5. CRITERIOS QUE NOS 
LLEVAN AL RECONOCI-
MIENTO DEL CANON 
INTRÍNSECO
1. Autorizado, comisionado divinamente. Esto signi-
fica que el autor tiene autoridad divina para trans-
mitir revelación como un comisionado oficial, esto 
es visto en la obra de los profetas y apóstoles a 
través del Antiguo y Nuevo Testamentos. Por otro 
lado se requiere que los libros hayan sido escritos 
durante el tiempo en que vivieron los profetas y los 
apóstoles.
2. Consistencia con los otros libros revelados divi-
namente. Este segundo criterio requiere que el con-
tenido de los libros que forman el canon, no deben 
ser contradictorios, sino que deben estar de acuer-
do con toda la revelación pasada (Dt 13:1-3; Mal 
3:6; Is 8:20; Mt 5:17,18; 24:35).
3. Autentificación del propósito divino. Este criterio 
es el más importante, pero también el más difícil de 
ser identificado objetivamente. Esto significa que el 
mérito del canon verdadero está basado en la reve-
lación, inspiración y preservación de los libros.
Hoy reconocemos y estamos satisfechos que los 
39 libros del Antiguo Testamento y los 27 libros del 
Nuevo Testamento, reúnen los criterios de canonici-
dad y son dignos de ser aceptados como la palabra 
de Dios, autoritativos en asuntos de fe y práctica, 
por eso debemos reconocer a los 66 libros de la 
Biblia como la revelación de Dios.
La revelación contenida tanto en el Antiguo como 
en el Nuevo Testamento, contiene toda la revela-
ción necesaria de la actividad de Dios en la historia 
de la salvación. El canon fue definitivamente cerra-
do por los escritores del Nuevo Testamento. Los li-
bros canónicos tienen un propósito e información 
seleccionada que tiene su cumplimiento total en la 
persona de Jesucristo. El Nuevo Testamento enseña 
que Jesucristo es el cumplimiento completo de la 
revelación de Dios (Mt 5:17) y por su parte Jesu-
cristo prometió que el Espíritu Santo guiaría a los 
apóstoles dentro de toda verdad (Jn 16:13).
El canon de las Sagradas Escrituras está compuesta 
por libros que fueron revelados divinamente, desig-
nados por Dios para servir como norma autoritativa 
de fe y práctica.
42
SESIÓN N° 7: 
LA ESTRUCTURA
DE LA 
SANTA BIBLIA
¿Qué ventaja tiene, pues, el judío?...mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido 
confiada la palabra de Dios. (Ro 3:1-2)
43
¿Sábias que?: 
El canon del AT, que aceptan los cristianos, es 
la Biblia hebrea. De acuerdo con la distribución 
actual consiste de 39 libros, pero en tiempos 
de Jesús estaba organizada en 24 libros.
7.1. LOS LIBROS DE LA 
BIBLIA HEBREA
La Biblia hebrea está compuesta de 24 libros mien-
tras que la Biblia cristiana protestante de 39 libros. 
La diferencia se halla en que la Biblia hebrea no 
hace la división de los libros 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Re-
yes, 1 y 2 crónicas; además se une en un sólo libro a 
los 12 profetas menores y se unen los libros de Es-
dras y Nehemías en un solo libro. Al desglosar estos 
libros tenemos los 39 libros que forman el Antiguo 
Testamento cristiano. 
Tres categorías básicas del Antiguo Testamento
1. La Ley (Torah) 5 libros: Génesis, Éxodo, Levítico, 
Números, Deuteronomio.
2. Los Profetas (Nebi’im) 8 libros: Josué, Jueces, 
Samuel, Reyes, Isaías, Jeremías, Ezequiel, los doce 
profetas menores.
3. Los Escritos (Ketubim o Hagiógrafos) 11 libros: 
Salmos, Job, Proverbios, Ruth, El canon del AT, que 
aceptan los cristianos, es la Biblia hebrea. De acuer-
do con la distribución actual consiste de 39 libros, 
pero en tiempos de Jesús estaba organizada en 24 
libros.
Cantares, Eclesiastés, Lamentaciones, Esther, Daniel, 
Esdras, Crónicas
En nuestras Biblias cristianas hay treinta y nueve 
(39) libros en el Antiguo Testamento, mientras que 
el Antiguo Testamento judío cuenta sólo con vein-
ticuatro (24). Esto se explica por los siguientes he-
chos:
• Los doce libros de los profetas menores (Oseas, 
Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum. Haba-
cuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías) son sólo 
un libro. 
• También los siguientes son sólo un libro cada uno: 
- 1 libro: 1 y 2 Samuel
- 1 libro: 1 y 2 Reyes
- 1 libro: 1 y 2 Crónicas
- 1 libro: Esdras y Nehemías.
7.2. EL TANAKH HEBREO 
Y LOS SIGNIFICADOS DE 
CADA UNO DE LOS 
LIBROS 
Los hebreos denominan Tanakh al conjunto de los 
24 libros y el nombre se debe a que es un acrónimo 
de las letras iniciales de las 3 secciones de la biblia 
hebrea (Torah; Nebiim, Ketubim). Además los nom-
bres de cada uno de los libros tienen un significado 
característico. 
(El siguiente cuadro muestra la lista de los 24 libros 
de la Biblia hebrea, ubicando entre corchetes el 
nombre en hebreo y luego el significado de dicho 
nombre)
Toráh: Ley, instrucción
1. Génesis [bereshit: En el comienzo]
2. Éxodo [shmot: Nombres]
3. Levítico [vayikra: Y lo llamó]
4. Números [bamidbar: En el desierto]
5. Deuteronomio [dabarim: Palabras]
44
Nebi’im: Los Profetas
6. Josué [yehoshua: Jehová es salvación, salvador]
7. Jueces [shoftim- jueces]
8. I, II Samuel [shmuel- Dios escucha]
9. I, II Reyes [melajim: reyes]
10. Isaías [yeshaya: Dios salvará] 
11. Jeremías [irmiya: Jehová establece, Jehová lanza] 
12. Ezequiel [yejezquel: Dios fortalecerá]
13. Los profetas menores [trey asar: en arameo doce]
- Oseas[osheha: Jehová ha salvado]
- Joel [yoel: Jehová es Dios]
- Amós [amos: El que lleva una carga]
- Abdías [ovadyah: Siervo de Jehová]
- Jonás [yona: paloma]
- Miqueas [mikayah: ¿quién se asemeja a Jehová?]
- Nahum [najum: El que es consolado]
- Habacuc [ javacuc: abrazado]
- Sofonías [tsefanyah: Jehová ha escondido, Jehová ha atesorado]
- Hageo [ jaggai: vacación, festivo]
- Zacarías [zekaryah: Jehová recuerda]
- Malaquías [malakí: mi mensajero]
Ketubim: Los Escritos
14. Salmos [tehilim: Alabanzas]
15. Proverbios [Mishalim: “parecerse”, “ser semejante”, “comparar”]
16. Job [Iyob: Aquel que soporta penalidades]
17. El Cantar de los Cantares [Shir hashirim: “el más hermoso de los Cantos”, “el Canto por excelencia”] 
18. Rut [Rut: amiga]
19. Lamentaciones [ekah: ¡cómo!]
20. Eclesiastés [Qohéleth: el que convoca, el predicador]
21. Ester o Hadasa [Hadasa: mirto, arrayán o murta], [Ester: astro o estrella].
22. Daniel [Daniyyel: Dios es mi Juez o Juicio de Dios].
23. Esdras y Nehemías [Ezrá: Al que Dios Ayuda] y [Nejemyahu: Reconfortado por el Señor]
24. I, II Crónicas [Dibrei hayamim: Sucesos de los días]
En conclusión, el TaNaKh o Biblia hebrea, es equivalente a los 39 libros de la Biblia cristiana protestante. 
7.3. CLASIFICACIÓN DE LOS LIBROS EN LA BIBLIA 
CRISTIANA 
Considerando los 39 libros de la Biblia cristiana, el orden en que han sido ubicados no es cronológico sino 
en función a la presente clasificación. La Biblia cristiana cuenta con 4 grandes secciones, las cuales son: 
1. El Pentateuco (5 Libros): Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. 
2. Los libros históricos (12 Libros): Josué, Jueces, Rut, I y II Samuel, I y II Reyes, I y II Crónicas, Esdras, Nehe-
mías y Ester. 
3. Los libros poéticos (5 Libros): Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, y el Cantar de los cantares. 
4. Los libros proféticos (17 libros): 
- Los profetas mayores (5): Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel y Daniel. 
- Los profetas menores (12): Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Hageo, 
Zacarías y Malaquías.
45
7.4. LOS ESCRITORES DE LOS LIBROS DEL ANTIGUO 
TESTAMENTO 
Nombre Escritos realizados Nº de capítulos
1. Moisés: El pentateuco, el libro de Job y el Salmo 90, 229 capítulos
2. Josué: Deuteronomio 34 y el libro de Josué, 25 capítulos
3. Débora: Jueces 5 y 6, 2 capítulos
4. Samuel: Jueces (1-4, 7-21), el libro de Rut y 1 Samuel (1-24) 47 capítulos
5. Gad: 1 Samuel 25-30, 1 Crónicas 10, 7 capítulos
6. Natán: (2 Samuel 1-21, 24) 1 Reyes 1-11, 1 Crónicas 11-29 y 2 Crónicas 1-9. 61 capítulos
7. David: Salmos 3-9, 11-33, 34-41, 43, 51-65, 67-71, 86, 91, 
 93-99, 101, 103, 104, 108-110, 122, 124, 131, 133,
 137-145. 2 Sam 1:19-27; 3:33,34; 22:2-51; 23:1-7, 89 capítulos
8. Asaf (músico): 1 Cron 15:19; 16:4-7; 25:1, Salmo 50 y 73-83 12 capítulos
9. Hemán (Levita): Salmo 87 1 capítulo 
10. Etán (Jedutún): Salmo 88 y 89 2 capítulos
11. Coreítas: Salmo 42, 44-49, 84, 85, 87 10 capítulos
12. Salomón: Proverbios (1-29), Eclesiastés y Cantares, 49 capítulos 
13. Agur: El proverbio 30 1 capítulo
14. Jonás: El libro de Jonás 4 capítulos
15. Amós: El libro de Amos 9 capítulos
16. Oseas: El libro de Oseas 14 capítulos
17. Miqueas: El libro de Miqueas 7 capítulos
18. Isaías: Las biografías Uzias, Jotam, Acaz y Ezequias 
 (2 Reyes 15-20) y el libro de Isaías 79 capítulos
19. Nahum: El libro de Nahum, 3 capítulos
20. Habacuc: El libro de Habacuc 3 capítulos
21. Sofonías: El libro de Sofonías 3 capítulos 
22. Joel: El libro de Joel 3 capítulos 
23. Jeremías: I y II Reyes (menos 6 cap.), Jeremías (1-51) 
 y Lamentaciones 97 capítulos
24. Abdías: El libro de Abdías 1 capítulo
25. Ezequiel: El libro de Ezequiel 48 capítulos
26. Baruc: Jeremías 52, 1 capítulo
27. Daniel: El libro de Daniel, 12 capítulos 
28. Hageo: El libro de Hageo, 2 capítulos 
29. Zacarías: El libro de Zacarías, 14 capítulos 
30. Mardoqueo?: El libro de Ester, 10 capítulos 
31. Esdras?: 1 Crónicas (1-9) y 2 Crónicas (10-36) y el 
 libro de Esdras, 68 capítulos
32. Malaquías: El libro de Malaquías, 4 capítulos 
33. Nehemías: El libro de Nehemías, 13 capítulos
46
7.5. LA CLASIFICACIÓN DE LOS LIBROS DEL NUEVO 
TESTAMENTO
1. Los evangelios (4 libros): Mateo, Marcos, Lucas, Juan.
2. Historia de la iglesia (1 libro): Hechos de los Apóstoles.
3. Epístolas de Pablo (14 libros): Romanos, Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 
Tesalonicenses, Timoteo, Tito, Filemón, Hebreos.
4. Epístolas generales (7 libros): Santiago, Pedro, Juan, Judas.
5. Profecía (1 Libro): Apocalipsis.
7.6. Los escritores de los libros del Antiguo Testamento 
Nombre Escritos realizados Nº de capítulos
1. Santiago: La carta universal de Santiago 5 capítulos.
2. Pablo: Las cartas desde Romanos – Hebreos, 14 libros. 
3. Marcos: El evangelio según Marcos 16 capítulos
4. Mateos: El evangelio según Mateo, 28 capítulos 
5. Lucas: El evangelio según Lucas y los Hechos 
 de los apóstoles, 52 capítulos6. Judas: La carta universal de Judas, 1 capítulo
7. Pedro: La I y II carta universal de Pedro, 8 capítulos 
8. Juan: El evangelio según Juan y la I, II y III 
 carta universal de Juan, 50capítulos. 
47
SESIÓN N° 8: 
LA BIBLIA Y
LOS LIBROS 
APÓCRIFOS Y
SEUDOEPIGRÁFICOS
Si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, 
y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.
(Apocalipsis 22:19)
8.1. DEFINICIÓN DE LA 
PALABRA APÓCRIFO
Viene del gr. apókryfos, “oculto”; cuando se lo ad-
junta al gr. biblía, “libros” o “rollos”, significa “libros 
ocultos”.
Este término cuyo uso ha variado con el tiempo y en 
quienes lo usan. Algunos escritores antiguos lo apli-
caban a libros de sabiduría esotérica o misteriosa, 
demasiado complicados para el hombre común y 
que sólo podían comprender los iniciados. De aquí 
que fueran “libros secretos”, escondidos al público 
en general. Otros usaban el término en sentido pe-
yorativo: “espurio”, “falso”, “herético” y “extra canó-
nico”; por ello, fuera de circulación.
También en los círculos eclesiásticos se dieron di-
versos usos a la palabra (y todavía los hay). Algu-
nos la usan para toda la literatura antigua fuera del 
canon de las Sagradas Escrituras. Los protestantes 
generalmente la emplean para indicar los libros que 
fueron incluidos en copias de la LXX y la Vulgata 
Latina, pero que fueron excluidos del canon hebreo 
de las Escrituras.
Usos de la palabra apócrifo
1. Para designar los 15 documentos que se encuen-
tran en algunos manuscritos griegos y latinos del 
AT, pero que no fueron incluidos en el canon de las 
Escrituras hebreas.
2. Para designar otros libros espurios, tanto del AT 
como del NT, unánimemente repudiados como 
para formar parte del canon bíblico (llámense “apó-
crifos”, “apócrifos [propiamente dichos]”, “deutero-
canónicos” o “seudoepigráficos”.
8.2. EL CANON 
CRISTIANO-HEBREO Y EL 
CANON ROMANO
Hay unanimidad total entre todas las Iglesias que 
pretenden el nombre de cristianas respecto al Nue-
vo Testamento, en cuanto al número de libros y al 
contenido de los mismos. De manera que todos te-
nemos el mismo Nuevo Testamento.
Pero no ocurre así con el Antiguo Testamento, don-
de algunas Biblias contienen 39 libros inspirados, 
cuyo texto corresponde exactamente a la división 
de 24 rollos practicada por Israel. Sin embargo, exis-
ten algunas Biblias donde aparece dentro del AT un 
total de 46 libros, es decir 7 libros adicionales. Por 
las razones que expondremos seguidamente, estos 
libros adicionales son apócrifos, no inspirados, y de 
mera literatura humana, con cierto valor histórico 
o literario, pero sin ser de autoridad divina y regla 
de fe. 
Los libros apócrifos son: Tobías, Judit, Sabiduría, 
Eclesiástico (no confundir con Eclesiastés), Baruc, 1 
y 2 de Macabeos y las siguientes adiciones: Esther 
(10 versículos del capítulo 10 hasta el capítulo 16 de 
las versiones católico-romanas) y Daniel (Adiciones 
dentro de Dn 3:24-90 y los capítulos 13 y 14).
Estos son los libros judíos no canónicos que la igle-
sia romana acepta como tales; pero existen aún 
otros libros apócrifos, que ni los judíos ni la Iglesia 
Cristiana, ni la iglesia romana han aceptado jamás 
(por ejemplo: 2 y 3 de Esdras, la oración de Mana-
sés, Enoc, etc.).
8.3. RAZONES QUE ADU-
CE ROMA EN FAVOR DE 
SU CANON
a) Que algunos Padres de la Iglesia (muy pocos por 
cierto) citaron estos libros como si fueran inspira-
dos. Cierto, pero también citaron los otros apócri-
fos. ¿Por qué no los admiten todos, guiados mera-
mente por estas citas?
b) Que los libros apócrifos se encuentran en mu-
chas versiones antiguas. Sobre todo en la versión 
llamada de la Septuaginta, que sirvió de base para 
muchas otras versiones posteriores. Vale aquí lo 
mismo que hemos dicho ya: ¿por qué no acepta, 
pues, Roma todos los apócrifos que contienen estas 
ediciones?
8.4. RAZONES POR QUE 
LOS LIBROS APÓCRIFOS 
NO ESTÁN CONSIDERA-
48
DOS EN EL CANON 
BÍBLICO
a) No formaron parte nunca del canon judío. Pablo 
afirma que los judíos fueron los depositarios de la 
Revelación (Ro 3:2) y el suyo es, por tanto, el canon 
válido. No existe ni un solo ejemplar del Antiguo 
Testamento editado en hebreo que contenga los 
apócrifos.
b) Los libros apócrifos nunca fueron citados el Se-
ñor ni por sus apóstoles en el N.T. 
c) Josefo, el gran historiador judío, testifica que los 
apócrifos no se hallaban en el canon judío.
d) Filón, el gran filósofo judío de Alejandría y la 
comunidad judía alejandrina de habla griega (que 
solía usar la versión de los Setenta) no considera-
ron, ni usaron jamás, los apócrifos como Sagrado 
Escritura, canónicos reconocidos por la Iglesia en 
sus primeros cuatro siglos de existencia.
e) Los más ilustres Padres de la Iglesia rechazaron 
categóricamente los apócrifos: Melitón, Atanasio, 
Jerónimo, Cirilo, Rufino.
f) La versión de los Setenta fue una edición com-
puesta por motivos culturales, no religiosos. Tolo-
meo II Filadelfo quería reunir en la famosa biblio-
teca de Alejandría la sabiduría de todo el mundo 
antiguo y mandó ordenar la traducción al griego 
de todos los libros existentes en hebreo o escritos 
por los hebreos, de modo que pudiera disponer de 
todo el acervo cultural judío. Fue traducido todo 
este material por judíos alejandrinos alrededor del 
año 280 a.C.
g) Los mismos libros apócrifos delatan no ser de 
inspiración divina. Por ejemplo, los libros de los 
Macabeos que tienen un cierto e indudable inte-
rés (y aun en ocasiones un evidente valor histórico) 
renuncian a toda pretensión de inspiración (2 Mac 
15:39).
h) Los apócrifos enseñan doctrinas contrarias a 
otras enseñanzas bíblicas (Sabiduría 10: 1-4 compá-
rese con Gn 6:5-7); dejan sentir la influencia paga-
na sobre sus autores, pues toleran la salvación por 
obras, los encantamientos mágicos, las oraciones 
por los muertos, etc.
i) Casi todos estos apócrifos fueron escritos mucho 
después de que se hubiera cerrado el tiempo del 
canon del A.T., que duró hasta Malaquías. Sus auto-
res no pueden ser profetas, ni tener el oficio profé-
tico, ni ser, por tanto, inspirados. 1 Mac 3:46-49 de-
muestra que Israel, después de Malaquías, se regía 
por el «Libro de la ley», y en 1 Mac 9:27 se confiesa 
paladinamente que Israel vivía en una época «des-
de el tiempo en que no había entre ellos profetas».
j) La mayoría de estos libros son fraudulentos desde 
el principio, pues suelen apoyarse en la autoridad 
de algún gran hombre de Dios del pasado, como si 
fuera su verdadero autor.
k) Aunque fue permitido la lectura de dichas obras, 
tanto en Israel como en la Iglesia Cristiana, para 
instrucción, jamás fueron tenidas por canónicas ni 
inspiradas, sino hasta el Concilio de Trento (1546, 
diecisiete siglos después que la Iglesia había vivido 
sin ellas); este concilio no fue representativo de la 
Cristiandad, y hoy en día los mejores teólogos ca-
tólico-romanos desean que haya sido superada la 
época tridentina (cf. José Grau, Catolicismo Roma-
no: Orígenes y Desarrollo, tomo II).
l) La inclusión de estos libros en el canon romano 
se explica históricamente por la actitud que el Va-
ticano tomó en el siglo XVI de oponerse sistemáti-
camente a todo cuanto afirmaran los reformadores 
por el solo hecho de venir de ellos. Además, prove-
yó a Roma argumentos para algunas de sus doctri-
nas que no podían recibir espaldarazo de los demás 
libros (purgatorio, oraciones por los muertos, etc.). 
La sola autoridad de Atanasio y de Jerónimo, si tu-
viéramos que atenernos sólo al testimonio de los 
llamados Padres de la Iglesia, vale más que todas las 
declaraciones de Trento.
m) Las Iglesias Evangélicas, al rechazar la apócrifa, 
siguen fieles a la norma que rigió la historia de Is-rael y la Iglesia Primitiva. Una edición completa de 
la apócrifa admitida por la Iglesia romana se puede 
encontrar en cualquier versión de la Biblia católi-
ca romana. Recomendamos la Nácar-Colunga por 
el cuidado que tiene en deslindar y advertir cuán-
do comienza y acaba el texto “deuterocanónico” en 
oposición al canónico
49
50
UNIDAD III
GÉNEROS 
LITERARIOS
DE LA BIBLIA
51
Pausas para interpretar la Biblia La interpretación de los textos 
históricos
La interpretación de los textos 
poéticos
La interpretación de las cartas La interpretación de las 
parábolas
SESIÓN 
SESIÓN SESIÓN 
SESIÓN SESIÓN 
N°9
N°12 N°13
N°10 N°11
RESULTADO DE LA UNIDAD APRENDIZAJE
Identifica los géneros literarios de la Biblia según el principio de Sola Scriptura a fin de interesarse en su 
estudio profundo.
52
SESIÓN N° 9: 
PAUTAS PARA
INTERPRETAR 
LA BIBLIA
Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; 
porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos. (Jer 15:16)
53
Después de haber visto las presuposiciones y las ac-
titudes necesarias para el estudio de la Biblia y los 
principios de interpretación: Sola Scriptura y Tota 
Scriptura. Pasaremos en esta sesión a enumerar los 
pasos prácticos que el estudiante de la Biblia debe 
seguir interpretar las Escrituras. Estos pasos son: 
9.1. IMPLORAR POR LA 
DIRECCIÓN DEL ESPÍRITU 
SANTO
La Biblia declara: “Pero el hombre natural no percibe 
las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para 
él son locura, y no las puede entender, porque se 
han de discernir espiritualmente.” (1Co 2:14). El lec-
tor de la Biblia necesita iniciar y mientras desarrolla 
el estudio recordar, que no se encuentra frente a un 
libro de historia o geografía, se encuentra frente a la 
Palabra de Dios y como tal solo se la puede discer-
nir con la ayuda del mismo Dios, autor de la Biblia. 
Es a través de la oración que el ser humano clama y 
pide la dirección del Espíritu Santo para compren-
der el mensaje de la Biblia. Ruega para que el orgu-
llo, la duda no interfieran en su acercamiento a la 
Palabra de Dios. Dios mismo declaró: “si alguno tie-
ne necesidad de sabiduría pídala a Dios” (Stg 1:5). 
La oración debe estar tanto en el inicio como en el 
transcurso de la lectura de la Palabra de Dios. 
Por lo tanto, antes de abrir la Biblia es necesario 
orar pidiendo ser dirigidos por Dios y cuando en el 
transcurso del estudio, cuando el interprete se ha-
lle perplejo frente a algunos pasajes de la Biblia. Es 
necesario volver a orar, con la plena seguridad que 
el Espíritu Santo le iluminará en la comprensión de 
la Biblia. 
9.2. LEER ATENTAMENTE 
EL TEXTO BÍBLICO
El segundo paso consiste en leer la Biblia en su sec-
ción mayor. Para lo cual es necesario poder realizar 
una inspección de los versículos que anteceden y 
preceden al texto. Un cambio de lugar o cambio de 
personajes, o mención a otro día, son algunos indi-
cadores que pueden ayudarnos a delimitar nuestra 
sección mayor. Este paso permitirá que el intérprete 
entre en una familiaridad con una porción mayor 
del texto bíblico. Se recomienda que para poder 
tener una buena comprensión de pasaje se pueda 
repetir la lectura con mucho atención por lo menos 
unas tres veces. Repitiendo las frases o versículos 
que más llama la atención. Es en esta repetición del 
texto bíblico que la Palabra comienza a ser introdu-
cida en la mente del interprete. Cabe recalcar que la 
lectura del mensaje bíblico fue una práctica común 
dentro del mismo texto bíblico. Por ejemplo, Jesús 
fue a la sinagoga y se levantó para leer las Escrituras 
(Lc 4:16). Tome cuidado que la actividad fue prime-
ro leer el texto y posteriormente se lo interpretó, 
de manera que es necesario realizar este paso con 
mucha dedicación.
 
9.3. EMPLEAR DIVERSAS 
VERSIONES DE LA BIBLIA
El texto bíblico fue escrito originalmente en hebreo, 
arameo y griego. Sin embargo, con el objetivo que 
toda la humanidad pueda beneficiarse de la Palabra 
de Dios, se han realizado traducciones. Estas por 
muy bien intencionadas que sean tendrán siempre 
una limitación por el hecho de ser una traducción y 
no el texto original. Por lo tanto, el intérprete para 
poder cubrir esta limitación, el interprete puede 
consultar a diversas traducciones literales y dinámi-
cas que puedan ayudarle a tener una mejor com-
prensión del texto. En especial al tratarse de algunas 
palabras que son un tanto difíciles de comprender.
Las traducciones literales son las que buscan tradu-
cir cada palabra del ifdioma original al español, y 
presevar en la mayor medida la estructura y la sin-
taxis de la oración. Dentro de las traducciones lite-
rales españolas tenemos a: Reina Valera 1960, La Bi-
blia textual (BTX), La Biblia de Jerusalem, entre otras.
Las traducciones dinámicas son las que intentan 
traducir el equivalente más cercano al idioma ori-
54
ginal del mensaje o la idea expresada en el texto 
original, tanto en estilo como en sentido. Dentro de 
las traducciones dinámicas tenemos a la Nueva Ver-
sión Internacional (NVI), Dios Habla Hoy (DHH), la 
Nueva Biblia Española (NBE) y la traducción Cantera 
Iglesias (CI) 
Las diversas traducciones permiten al intérprete co-
nocer los matices y opciones que al revisar las di-
versas traducciones se puede obtener. 
9.4. INVESTIGAR EL CON-
TEXTO 
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua 
Española define la palabra contexto como: “Entor-
no lingüístico del que depende el sentido de una 
palabra, frase o fragmento determinados”, como 
también puede significar el “Entorno físico o de si-
tuación, político, histórico, cultural o de cualquier 
otra índole, en el que se considera un hecho”. Por 
lo cual, cuando se habla del contexto de un pasaje 
de la Biblia, nos estamos refiriendo a:
• El contexto literario: Que consiste en los versículos 
y párrafos que anteceden y preceden al pasaje en 
estudio. Este contexto puede ser todo un capítulo o 
hasta un libro entero, como en el caso de las cartas. 
Es importante recordar que aun el mismo significa-
do de las palabras es determinado por el contexto. 
Para lo cual es necesario responder a las siguientes 
preguntas:
- ¿Cómo encaja el texto en estudio con los versícu-
los antes y después? ¿Cómo encaja el texto con el 
contexto? La respuesta a estas preguntas ayudará a 
establecer cómo se halla estructurado todo el capí-
tulo. Determinar la estructura de un pasaje ayuda a 
entender la línea de pensamiento del autor, a la vez 
a observar las relaciones entre diferentes partes de 
un documento.
- ¿Dónde empieza un párrafo y dónde acaba? Este 
viene a ser otra pregunta muy importante que se 
responde cuando uno va investigando el contexto. 
- ¿Qué tipo de literatura se está empleando? Esta 
es otra pregunta que se responde al analizar el con-
texto. El género en estudio ¿es prosa o es poesía? 
¿es el contexto una crónica histórica o un profecía?
• El contexto histórico: Que consiste en el conjun-
to de circunstancias en los que se produce el texto 
bíblico en análisis, ya sea lugar, tiempo, hechos re-
levantes, etc. Es la propia Biblia, la arqueología, la 
geografía y la historia quienes arrojan luz sobre el 
contexto histórico. Para ello es necesario responder 
a las siguientes preguntas:
- ¿Quién fue el autor humano de ese escrito? ¿a 
quién fue dirigido el escrito en un primer momen-
to? ¿En qué momento y localización geográfica tu-
vieron lugar los acontecimientos descritos? ¿Cuál 
era la situación política, económica y social de la 
época? 
Este cuarto paso para la interpretación de un pasaje 
ayuda para que el estudioso pueda tener una idea 
de lo que no se puede percibir a simple vista del 
texto en estudio. Pero que será relevante para tener 
una correcta interpretación del pasaje.
9.5. ANALIZAR EL TEXTO
Este quinto paso para la interpretación de un pasaje 
de la Biblia, incluye la investigación de la estructura 
del texto, de su forma literaria, de palabras indivi-
duales, de frases y de lasunidades mayores. Todo lo 
cual se podrá realizar luego haber dado una lectura 
cuidadosa del texto en estudio.
• Investigación de la estructura: El lector debe bus-
car hallar la estructura bajo la cual el texto en es-
tudio se halla organizado. Considerando que esta 
estructura no debe imponerse al texto sino por 
el contrario debería derivar del texto. Cabe recor-
dar que un esquema ayuda a apercibir mejor los 
asuntos que presenta el autor y el tema que se está 
abordando.
• Las unidades mayores: Dentro de esta parte se 
considera a los versículos y los párrafos breves. Por 
ejemplo, las divisiones entre capítulos y versículos 
que se encuentran en la Biblia, fueron añadidas mu-
cho después. Y aunque estas divisiones son útiles, 
hay ocasiones en las cuales no lo son. Por lo cual 
debería considerar que la interpretación no debería 
ser determinada por los capítulos y versículos. Un 
estudio de la idea principal ayudará para entender 
el objetivo principal a donde el autor está condu-
ciendo. Otro elemento son las personas que inter-
vienen en la lectura y la relación que estas tienen 
entre sí. Finalmente las referencias que se hace a al-
gún pasaje de del Antiguo Testamento, como tam-
bién el estudio de los pasajes paralelos, el caso de 
los evangelios, Samuel y Reyes por un lado y Cróni-
cas por el otro.
55
• Las oraciones y frases: En esta sección se estudia las características gramaticales y la sintaxis del texto en 
análisis. Para lo cual se espera analizar una versión de la Biblia que sea literal (Reina Valera, Biblia Textual, 
Biblia de Jerusalem). Dentro del mismo texto se puede tener la presencia de palabras que se repiten, las 
cuales muestran el énfasis que el autor intenta dar al significado de dicha palabra. 
9.6. REALIZAR UN ANÁLISIS TEOLÓGICO
En este sexto paso de la interpretación bíblica, se reflexiona sobre las declaraciones del pasaje en estudio 
que da acerca de Dios, las cuales son la base de la teología. De manera que se busca responder a las pre-
guntas: ¿qué temas o verdades acerca de Dios se discute en el texto todo el libro? ¿Qué relación mantiene 
con el mensaje global de la Biblia? ¿Qué otros elementos de la Escritura podrían ayudar a la convalidación 
de ese significado? ¿A qué creencias o doctrinas bíblicas se relaciona el significado obtenido? ¿Cuál es la 
mayor contribución de su interpretación dentro del marco de toda la doctrina cristiana?
Es este el paso en el cual se analiza el texto a la luz de toda la revelación mayor, a la luz de todas las Escri-
turas. 
9.7. APLICAR EL TEXTO 
Este último paso, responde la pregunta ¿Cuál es la aplicación correcta para nuestros días?. Ya que el texto 
bíblico se dirige no solo a nivel grupal sino a nivel personal, es necesario que el lector se pregunte: ¿Qué 
quiere decirme Dios con este pasaje? ¿Cómo afecta este texto a mi devoción y a mi dedicación hacia Él? 
56
SESIÓN N° 10: 
LA INTERPRETACIÓN 
DE LOS TEXTOS 
HISTÓRICOS
Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la 
paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.. (Rom 15:4)
Después de haber aprendido los siete pasos para 
interpretar un pasaje de la Biblia, procederemos 
a analizar a los pasajes bíblicos que tratan de un 
relato histórico. Así, el estudiante pueda tener una 
idea más clara sobre la interpretación de un texto 
bíblico. La sesión se organizará primero abordando 
algunas reglas particulares para interpretar los re-
latos históricos, para luego brindar un ejemplo de 
análisis de un relato histórico.
10.1. LOS RELATOS HISTÓ-
RICOS
Dentro de los diferentes géneros lite-
rarios que aparecen en la Biblia, “la 
narración histórica” se llega a 
ser el tercio de todo la Biblia. 
De manera que se podría 
afirmar que la Biblia llega a 
ser más un registro histó-
rico. Y como tal es nece-
sario dedicar una sesión 
entera para dedicarse al 
análisis de este tipo de 
género. Para ello, es ne-
cesario ubicar en qué li-
bros de la Biblia se halla 
una mayor presencia del 
género narrativo histórico y 
se podría afirmar que: 
• Dentro del Antiguo Testamen-
to se hallan: Génesis, Éxodo, Josué, 
Jueces, Rut, 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes, 1 
y 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Ester y Jonás.
• Dentro del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lu-
cas, Juan y los Hechos de los Apóstoles. 
10.2. REGLAS PARA INTER-
PRETAR LOS RELATOS HIS-
TÓRICOS
Dentro de este género literario se puede enumerar 
5 reglas adicionales para interpretar los relatos his-
tóricos:
10.2.1. Estudiar los rasgos literarios de un relato 
histórico
Dentro de esos rasgos literarios propios de un rela-
to histórico tenemos principalmente cuatro:
a. El trama. Se busca establecer la secuencia de los 
acontecimiento que forman parte de la historia na-
rrada. De modo que se debe responder a la pregun-
ta: ¿Cómo de desarrollo la historia? 
b. El marco. Se busca hallar el tiempo y el lugar 
cuando se desarrolla el trama. Se responde a la pre-
gunta: ¿Cuándo? ¿dónde se desarrolla la historia?
c. Los personajes. Se busca todas las personas im-
plicadas en la historia. Se responde a la inte-
rrogante: ¿Quiénes son los personajes 
principales y secundarios de la his-
toria?
d. El punto de vista del narra-
dor: Se busca la perspec-
tiva teológica de quien 
relata la historia, el ar-
gumento que intenta 
comunicar. Se respon-
de a la pregunta ¿qué 
comentario hace el na-
rrador acerca del relato 
histórico?
10.2.2. Fijarse en las re-
peticiones
Así como en la actualidad, 
cuando queremos resaltar una 
frase o una oración de un ensayo 
que hemos digitado, lo coloca en negri-
ta o en cursiva o entre “comillas”. En el texto bíblico, 
la negrita o la cursiva de un texto era la repetición 
de la palabra o de la oración. De ese modo el narra-
dor buscaba llamar la atención del oyente hacia la 
palabra o frase en mención. Una lectura cuidadosa 
del texto buscando hallar alguna repetición será de 
gran provecho en el momento de la interpretación 
de todo el texto.
10.2.3. Buscar la perspectiva divina
La tercera regla de interpretación de un relato his-
tórico busca hallar cuál es la perspectiva de Dios 
respecto a la hechos históricos narrados. Es impor-
tante recordar que la narración histórica tiene tam-
57
58
bién por propósito comunicar una verdad de Dios 
hacia el lector. De manera que el lector mientras va 
analizando el relato debe hacerse tres preguntas: 
• ¿Qué acontece en esta historia específica?
• ¿Qué papel desempeña este relato dentro del plan 
divino para Israel como nación?
• ¿Cómo se alinea esta historia en el plan de reden-
ción en su conjunto?
10.2.4. Reconocer la naturaleza ejemplar de los 
relatos
La cuarta regla presenta a cada uno de los relatos 
históricos como una ilustración un mandato o una 
doctrina enseñados en otro lugar. Por ejemplo den-
tro del relato bíblico encontramos a Sansón que de-
clara a sus padres: “Tómame esta por mujer, porque 
ella me agrada” (Jue 14:3). O la descripción que Sa-
lomón tuvo “700 mujeres reinas y 300 concubinas” 
(1 Rey 11:3). Desde luego, estos son claros ejemplos 
de lo que un joven cristiano no debiera hacer, pues 
la misma historia relata el desenlace de dichas deci-
siones los cuales ocasionaron la ruina y destrucción 
de los líderes.
De esta manera los relatos bíblicos no proclaman un 
mandato bíblico, ni enseñan una doctrina bíblica. 
Por el contrario, ellos son vehículos poderosos de 
ilustración de los mandatos bíblicos que han sido 
establecidos u ordenados en otra parte de la Biblia. 
10.2.5. Evaluar la acción de los personajes
La última regla presenta que la Biblia registra lo 
que realmente ocurrió, no lo que necesariamente 
Dios quería que ocurriera. De manera que esta re-
gla muestra que no se llama a los estudiosos de la 
Biblia a imitar las acciones de los personajes bíbli-
cos. Por ejemplo, que un decida beber bebidas em-
briagantes porque lo hizo Noé, o pida a su esposa 
tener una concubina como lo tuvo Abraham, o que 
engañe a su padre como lohizo Jacob. 
El lector debe juzgar cada una de las acciones his-
tóricas a la luz de los mandamientos y estatutos da-
dos por Dios, hallados en otros libros de la Biblia. Y 
de esa manera pueda realizar una evaluación a cada 
una de las acciones de los personajes bíblicos.
10.3. UN EJEMPLO DE 
INTERPRETACIÓN DE 
RELATO HISTÓRICO
El pasaje que se analizará como un ejemplo será el 
pasaje de Mateo 2:22.
Para lo cual pondremos en práctica cada uno de los 
siete pasos aprendidos la clase anterior.
Paso 1: Implorar por la dirección del Espíritu 
Santo.
Cuán fácil es olvidarse de este paso. Sin embargo 
es el mas importante, de manera que es momen-
to de arrodillarse y pedir la dirección de Dios en el 
estudio de su Palabra. Oremos: “Padre nuestro que 
estás en el cielo, gracias porque me das la oportu-
nidad de leer tu Palabra, pido mi Señor que envíes 
al Santo Espíritu para que me guie y de esa manera 
pueda interpretar correctamente tu Palabra. Hábla-
me Señor, necesito ser alimentado de tu Palabra y 
que al leer este texto puedas tú ir moldeando mi ca-
rácter a semejanza tuya. Te lo suplico en el nombre 
de Jesús. Amén”. 
Paso 2: Leer atentamente el texto bíblico.
Al revisar mi pasaje en estudio, necesito ubicar una 
sección mayor dentro de la cual se halla mi texto 
a interpretar. Y revisando mi Biblia veo que Mateo 
1:1-17 está tratando de la genealogía de Jesús, y 
que la parte histórica inicia desde Mat 1:18. Por otro 
lado, Mat 3:1 describe un acontecimiento demasia-
do tardío y considerando que un personaje prima-
rio es José, al rastrearlo y he logrado percibir que su 
actividad termina en Mat 2:23, ya que después de 
ese versículo no se le menciona más. Por lo tanto, 
llego a la conclusión que la sección de lectura ma-
yor será: Mat 1:18-2:23. De manera que me dispon-
dré a leer esta sección por 3 veces:
18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando des-
posada María su madre con José, antes que se 
juntasen, se halló que había concebido del Espí-
ritu Santo.
19 José su marido, como era justo, y no quería 
infamarla, quiso dejarla secretamente.
20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Se-
ñor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de Da-
59
vid, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que 
en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, 
porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo 
dicho por el Señor por medio del profeta, cuando 
dijo:
23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un 
hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel, m que traducido es: 
Dios con nosotros.
24 Y despertando José del sueño, hizo como el 
ángel del Señor le había mandado, y recibió a su 
mujer.
25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo 
primogénito; y le puso por nombre JESÚS.
2 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del 
rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos 
magos,
2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha 
nacido? Porque su estrella hemos visto en el orien-
te, y venimos a adorarle.
3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Je-
rusalén con él.
4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y 
los escribas del pueblo, les preguntó dónde había 
de nacer el Cristo.
5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está 
escrito por el profeta:
6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará[a] a mi pueblo Israel.
7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los ma-
gos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la 
aparición de la estrella;
8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con 
diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, ha-
cédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.
9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la 
estrella que habían visto en el oriente iba delante 
de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde 
estaba el niño.
10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy gran-
de gozo.
11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su ma-
dre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo 
sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y 
mirra.
12 Pero siendo avisados por revelación en sueños 
que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra 
por otro camino.
13 Después que partieron ellos, he aquí un ángel 
del Señor apareció en sueños a José y dijo: Leván-
tate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y 
permanece allá hasta que yo te diga; porque acon-
tecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.
14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su 
madre, y se fue a Egipto,
15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para 
que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio 
del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.
16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los 
magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los 
niños menores de dos años que había en Belén y 
en todos sus alrededores, conforme al tiempo que 
había inquirido de los magos.
17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por el pro-
feta Jeremías, cuando dijo:
18 Voz fue oída en Ramá,
Grande lamentación, lloro y gemido;
Raquel que llora a sus hijos,
60
Y no quiso ser consolada, porque perecieron.
19 Pero después de muerto Herodes, he aquí un 
ángel del Señor apareció en sueños a José en 
Egipto,
20 diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, 
y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que 
procuraban la muerte del niño.
21 Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su 
madre, y vino a tierra de Israel.
22 Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en 
lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; 
pero avisado por revelación en sueños, se fue a 
la región de Galilea,
23 y vino y habitó en la ciudad que se llama Naza-
ret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los 
profetas, que habría de ser llamado nazareno.
Luego de terminar de leer las 3 veces he subrayado 
las oraciones que más me han llamado la atención. 
Sin embargo aun me faltan 5 pasos.
Paso 3: Emplear otras 4 versiones de la Biblia
Debido a que la el texto del NT fue escrito en grie-
go, es necesario poder revisar otras versiones de la 
Biblia para tener una mejor comprensión del pasaje. 
Así que me dirijo revisar otras versiones de la Biblia, 
una página que me ayuda a realizar ello es: https://
www.biblegateway.com/ 
Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lu-
gar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero 
avisado por revelación en sueños, se fue a la región 
de Galilea,
(Reina Valera 1960)
Pero cuando oyó que Arquelao reinaba sobre Judea 
en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; 
y advertido por Dios en sueños, partió para la re-
gión de Galilea;
(La Biblia de la Américas)
Pero al oír que Arquelao reinaba en Judea en lugar 
de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Adver-
tido por Dios en sueños, se retiró al distrito de Ga-
lilea,
(Nueva Versión Internacional)
Pero José tuvo miedo de ir a la región de Judea por-
que supo que Arquelao, el hijo de Herodes, era el 
nuevo rey allí. Entonces el ángel de Dios le dijo a 
José que siguiera hasta la región de Galilea. 
(Traducción en Lenguaje actual)
La revisión de estos versículos en cada una de las 4 
versiones analizadas muestra que al oír José la no-
ticia que Arquelao era el Rey tuvo miedo. Pero Dios 
le advirtió para que fuera a Galilea.
Paso 4: Mirar el contexto del pasaje bíblico
El contexto literario: El tipo de literatura que se está 
analizando es una narrativa histórica que aborda el 
nacimiento de Jesús, la visita de los magos, la muer-
te de los niños de Belén y la huida a Egipto. Sin 
embargo, se puede notar que es una sección de-
masiado grande y que aborda diferentes secciones 
literarias, en este caso nos ha ayudado los títulos 
hallados en la versión Reina Valera:
• Mat 1:18-25 El nacimiento de Jesús
• Mat 2:1-12 La visita de los magos 
• Mat 2:13-23 Matanza de los niños 
De manera que es necesario tomar solo unaunidad 
literaria para poder realizar un análisis del texto más 
detallado. Así, la sección que se analizará será: Mat 
2:13-23. 
También analizaremos los rasgos literarios de un re-
lato histórico y las repeticiones: 
a. El trama. Esta parte será vista en el bosquejo a 
realizarse en el paso 5. 
b. El marco. Esta parte será vista en la sección del 
“contexto histórico”.
c. Los personajes. Los personajes se dividen en:
a. Principales: José y Herodes (por la repetición)
b. Secundarios: Arquelao, María, Jesús.
d. El punto de vista del narrador: La repetición de 
la frase: “para que se cumpliera lo que fue dicho” 
(Mat 2:15, 17 y 23). Muestra que el autor, Mateo, 
busca conectar cada uno de los hechos narrados 
con el cumplimiento de las profecías del Antiguo 
Testamento. 
El contexto histórico: La sección estudiada perte-
nece al evangelio según San Mateo, el cual es una 
descripción biográfica que Mateo hace a la vida de 
Jesús. De manera que un análisis del libro sería:
Autor del libro: Mateo
Marco histórico: El tiempo es en el reinado de He-
rodes (el grande), probablemente en los años (4 
a.C.) luego del nacimiento de Jesús. El lugar donde 
61
se desarrolla es diverso: 
a. Palacio de Herodes – Jerusalén
b. Egipto – Lugar de huida
c. Belén – Lugar donde se realiza la matanza de ni-
ños
d. Nazaret – Lugar de morada final
Para una mejor comprensión, se ha tratado de bus-
car en los diccionario bíblicos acerca de dos perso-
najes y 1 lugar, que están ligados al marco histórico 
y geográfico.
Lugares y personajes de la historia bíblica: Den-
tro de la lectura de la Biblia podemos observar a 
dos personajes que aparecen: Herodes y Arquelao 
y un lugar: Belén. Los cuales sería muy importante 
buscar en el diccionario bíblico para conocer más 
sobre el contexto histórico 
- Herodes el grande: (Ascalón, h. 73 - Jerusalén, 4 
a. C.) Rey de los judíos. Hijo de un idumeo y de una 
nabatea, era en realidad un palestino de cultura 
helenística dedicado al servicio de Roma, que do-
minaba Palestina desde que fuera conquistada por 
Pompeyo (63 a. C.). Al morir dejó el reino dividido 
entre sus hijos: Judea, Samaría e Idumea para Ar-
quelao (destituido dos años después por el gober-
nador romano Poncio Pilatos), y Galilea y Perea para 
Herodes Antipas (el que, según los Evangelios, elu-
dió juzgar a Jesucristo cuando se lo envió Pilatos). 
- Belén [literalmente significa: “casa del pan”]: Una 
ciudad en la región montañosa de Judá. En el pe-
ríodo patriarcal se menciona por primera vez como 
el lugar al que Jacob estaba de viaje cuando Rachel 
murió (Gen 35:16, 19, 48: 7). Era el hogar de varios 
personajes bíblicos famosos: Booz (Rut 2: 4), Isaí (1 
S. 16: 1), los hijos de Sarvia (2 S. 2,32), y David (1 S. 
17:12). De acuerdo con la predicción de Miqueas 
(Miqueas 5: 2) el Mesías vendría de Belén. Sacrifi-
cios parecen haber sido ofrecido a Dios en Belén, 
en la época de Samuel (1 S. 16:2-5; 20:6, 9). En el 
tiempo de David era una ciudad amurallada y du-
rante algún tiempo fue ocupada por los filisteos (2 
Sa 23:14, 15). Roboam lo reedificó (2 Crónicas 11:6). 
Después del exilio de Babilonia los judíos volvieron 
a ocuparlo (Esd 2:1, 21; Neh 7:26).
Belén es especialmente conocida como la ciudad en 
la que nació Jesucristo, y donde una serie de even-
tos se llevó a cabo relacionados con su nacimiento: 
el anuncio de su nacimiento a los pastores, la visita 
de los Reyes Magos de Oriente, y el asesinato de 
los infantes de la ciudad por Herodes el Grande (Mt 
2:1-18; Lc 2:4-20). 
Arquelao: Gobernante de Judea y Samaria durante 
la infancia de Jesús. Arquelao era un hijo de Hero-
des el Grande y Maltace. Él, su hermano Antipas, y 
su medio hermano Felipe tetrarca (hijo de Cleopatra 
de Jerusalén) fueron educados en Roma. Ellos fue-
ron nombrados como los sucesores de su padre en 
su última voluntad, que fue honrado por el empe-
rador Augusto. El emperador dio a Arquelao Judea, 
Samaria e Idumea, y le concedió, el título de etnar-
ca, que significa “príncipe de las personas.” Gober-
nó en esta capacidad desde 4 a.C. 6. d.C. al igual 
que a su padre le gustaba el lujo y el poder, y en 
varias ocasiones demostró su naturaleza cruel. En la 
represión de una revuelta durante el 1er año de su 
reino a sus tropas mataron a 3.000 personas. Es fácil 
entender por qué José tenía miedo de vivir en Judea 
bajo Arquelao cuando trajo a María y el niño Jesús 
de regreso de Egipto (Mt 2:22). La elección de los 
sumo sacerdotes, su vida privada, y sus crueldades 
molestó a los judíos, quienes junto con los samari-
tanos, enviaron delegaciones a Roma, y finalmen-
te convencieron a Augusto destituir a Arquelao. El 
gobernador depuesto fue desterrado a Vienne, en 
el Ródano, en lo que hoy es el sur de Francia, y su 
territorio fue puesto bajo un procurador romano, 
que sirvió como un representante directo de la ad-
ministración provincial romana. 
Paso 5: Construir un bosquejo de toda al sección 
bíblica
Luego de haber mirado el contexto literario e his-
tórico y delimitado de una mejor manera la sección 
de estudio. Se procederá a construir un bosquejo 
de toda la sección literaria, buscando presentar la 
estructura natural del texto:
62
SESIÓN N° 11: 
Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño. (Sal 127:1)
LA INTERPRETACIÓN 
DE LOS TEXTOS 
POÉTICOS
63
Después de haber aprendido los siete pasos y ver 
cómo se puede interpretar una sección histórica de 
la Biblia, procederemos a analizar a los pasajes bí-
blicos que tratan de un sección poética. Así, el es-
tudiante pueda tener una idea más clara sobre la 
interpretación de un texto bíblico de la literatura 
poética. La sesión se organizará primero abordando 
algunas reglas particulares para interpretar las sec-
ciones poéticas, para luego brindar un ejemplo de 
análisis de un texto poético.
11.1. LA SECCIÓN POÉTICA 
DE LA BIBLIA
Uno de los aspectos más importantes dentro de la 
literatura bíblica es la poesía bíblica, ya que más de 
la tercera parte del contenido del Antiguo Testa-
mento es poesía. Pero, así como existen libros que 
son totalmente poéticos, como es el caso de Sal-
mos, Cantar de los cantares, como también están 
los libros como Job, Proverbios y Eclesiastés, que 
son denominados: “sapienciales”, ya que encierran 
frases de sabiduría vivencial en una serie de ada-
gios. Asimismo, existe mucha literatura poética aun 
en los libros históricos, por ejemplo tenemos: la 
bendición de Jacob (Gen 49), el cántico de Moisés 
(Ex. 15), el cántico agradecimiento de David (2 Sa 
22). Por lo cual necesitamos conocer las caracterís-
ticas de la poesía bíblica.
Las características son principalmente tres:
1. Abreviación: Es decir, la poesía bíblica se carac-
teriza por ser corta y breve. Se dice mucho en pocas 
palabras. Por ejemplo:
a. ¡Dad gracias a Dios porque es bueno! 
(Sal 107:1) 
b. Alábete el extraño y no tu propia boca. 
(Prov 27:2)
c. Mujer virtuosa ¿quién la hallará? 
(Prov 31:10)
2. Imágenes: Es en las secciones poéticas donde 
se encuentran imágenes con mucha mayor frecuen-
cia. De esa manera el autor de la poesía comunica 
sus mensajes de manera comprimida en imágenes 
intensas. Por otro lado, de esa manera se puede ha-
blar de manera hablar de indirectamente, sin que el 
oyente se sienta directamente aludido. Por ejemplo:
a. Las lluvias torrenciales no pueden apagar el amor 
(Cant 8:7)
b. La luz de los justos brilla con alegría (Prov 13:9)
c. Lávame más y más de mi maldad (Sal 51:2)
 
3. Paralelismo: Esta es la forma más importante 
de la poesía hebrea. Donde una línea poética está 
compuesta de dos partes que de alguna forma se 
corresponden el uno al otro. La manera cómo inter-
pretar una línea paralela es reflexionar en la relación 
que existe entre las dos partes. Por ejemplo:
Lámpara es a mis pies tu Palabra
Y lumbrera a mi camino (Sal 119:105)
La blanda respuesta quita la ira
La palabra áspera hace subir el furor (Prov 15:1)
Ponmecomo un sello sobre tu corazón 
Como una señal sobre tu brazo (Cant 8:6)
11.2 CONSIDERACIONES 
GENERALES
Existen dos consideraciones generales que por la 
naturaleza de la literatura poética se debiera tomar 
en consideración:
Revisa la unidad poética completa
Al interpretar un texto de la literatura poética, se 
debe tener en cuenta la unidad del canto. En el caso 
de un versículo de los Salmos, es necesario conside-
rar todo el salmo. Antes de explicar el significado de 
un texto, es necesario que el intérprete se fije en el 
pasaje en conjunto. De manera que debe leer toda 
la composición poética. Por ejemplo: 
1. Si tuvieras que interpretar Gen 49:20, deberías 
previamente considerar toda la unidad de Gen 49:1-
28 antes de lanzar una propuesta de interpretación.
2. Si tuvieras que interpretar Sal. 19:7, deberías pre-
viamente considerar toda la unidad de Sal. 19:1-14. 
En este ejemplo, cabe recalcar que en casi todos los 
salmos, la unidad comprende el “capitulo entero” 
antes de lanzar una propuesta de interpretación.
3. Si tuvieras que interpretar Prov 23:29, deberías 
previamente considerar toda la unidad de Prov 
22:17 - 24:34 antes de lanzar una propuesta de in-
terpretación.
64
El marco histórico
Hasta donde sea posible es necesario fijarse en 
el marco histórico del texto. Aunque es necesario 
también reconocer que no todos los textos poéticos 
presentan el marco histórico en el que fueron escri-
tos. Por ejemplo, en el caso de los Salmos, solo en 
algunos de ellos, el título hace referencia históricas 
del momento en que dicho Salmo fue compuesto. 
Por lo tanto, al interpretar el texto poético es nece-
sario buscar responder a dos preguntas que el mis-
mo texto debe hacerlo y son:
1. ¿Quién compuso ese canto? 
2. ¿En qué circunstancia histórica fue compuesto el 
canto?
Esta información ayudará para que el intérprete 
pueda comprender mejor el texto bíblico.
11.3. UN EJEMPLO DE 
INTERPRETACIÓN DE UN 
TEXTO POÉTICO
El pasaje que se analizará como un ejemplo será el 
pasaje de Salmo 127:1.
Para lo cual pondremos en práctica cada uno de los 
siete pasos aprendidos la clase anterior.
Paso 1: Implorar por la dirección del Espíritu 
Santo.
Una vez más, no te olvides de orar, hay una ver-
dad clara de la Biblia que nos hace recordar la gran 
necesidad antes de interpretar un texto bíblico: “El 
hombre espiritual discierne todas las cosas, y él no 
es enjuiciado por nadie. Porque ¿quién conoció la 
mente del Señor para instruirlo? Pero nosotros te-
nemos la mente de Cristo” (1 Co 2:15-16). De ma-
nera que antes de interpretar necesitamos clamar 
por la dirección del Espíritu de Dios, para que pueda 
hacer de nosotros personas espirituales y podamos 
tener la mente de Cristo para entender su Palabra. 
Con esto en mente, oremos: “Padre nuestro que 
estás en el cielo, gracias porque una vez más me 
permites leer tu Sagrada Escritura, y ahora te su-
plico Señor que hagas de mí un hombre espiritual, 
guiado siempre por tu Santo Espíritu. Permite que 
al leer e interpretar tu Palabra pueda tener la men-
te de Cristo para mirar las maravillas de tu Palabra. 
Guíame Señor, y que sea a través de esta porción 
de literatura poética conocerte más y escucharte. 
Te lo pido sin ser merecedor en el nombre de Jesús. 
Amén”. 
Paso 2: Leer atentamente el texto bíblico.
Al revisar mi pasaje en estudio, necesito ubicar una 
sección mayor dentro de la cual se halla mi texto a 
interpretar. En este caso como se trata de un salmo, 
debe ser todo el “capítulo”, aunque lo correcto sería 
decir: “todo el salmo” (ya que en el libro de los sal-
mos, el cual es la colección de los salmos hebreos, 
el término capítulo no es el más adecuado, ya que 
se trata cantos, de himnos y no de capítulos o par-
tes de un escrito mayor). Por lo tanto, no es correcto 
decir: “Salmos capítulo 127” sino “el salmo 127”. De 
manera que me dispondré a leer esta sección por 5 
veces, para entenderlo mejor:
1 Si Jehová no edificare la casa,
En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad,
En vano vela la guardia.
2 Por demás es que os levantéis de madrugada, 
y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño.
3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre.
4 Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.
5 Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de 
ellos;
No será avergonzado
Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
Luego de terminar de leer las 5 veces he subrayado 
las oraciones que más me han llamado la atención. 
Y ahora vamos por los siguientes 5 pasos.
Paso 3: Emplear otras 4 versiones de la Biblia
Debido a que el texto del AT fue escrito en hebreo, 
es necesario revisar otras versiones de la Biblia para 
tener una mejor comprensión del pasaje. Así que 
me dirijo revisar otras versiones de la Biblia y una 
página que me ayuda a realizar ello es: https://www.
biblegateway.com/
Si Jehová no edificare la casa,
En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad,
En vano vela la guardia.
 (Reina Valera 1960)
65
Si el Señor no edifica la casa,
en vano trabajan los que la edifican;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vela la guardia. 
(La Biblia de la Américas)
Si el Señor no edifica la casa,
en vano se esfuerzan los albañiles.
Si el Señor no cuida la ciudad,
en vano hacen guardia los vigilantes. 
(Nueva Versión Internacional)
Si Dios no construye la casa,
de nada sirve que se esfuercen los constructores.
Si Dios no vigila la ciudad,
de nada sirve que se desvelen los vigilantes. 
(Traducción en Lenguaje actual)
La revisión de estos versículos en cada una de las 
4 versiones analizadas muestra que no hay mucha 
diferencia entre los verbos: “edifica” y “construye”. 
Y por otro lado los verbos guardar, que tiene por 
sinónimos a “cuidar” y “vigilar”. 
Paso 4: Mirar el contexto del pasaje bíblico
El contexto literario: El tipo de literatura que se está 
analizando es un salmo, y dentro de él se puede 
hallar imágenes y paralelismo: 
• Imagen: En toda la sección ubicamos una serie de 
imágenes: 
- Constructor: en la cita: “Si el Señor no edifica la 
casa”.
- Centinela: en la cita: “SI el Señor no cuida la ciu-
dad”
- Guerrero: en la cita: “como saetas en manos del 
guerrero”
• Paralelismo: Esta sección lo podremos ver en de-
talle en el siguiente paso.
El contexto histórico: La sección estudiada pertene-
ce al Salmo 127. De manera que respondiendo a las 
dos preguntas antes de interpretar el texto diremos:
¿Quién lo compuso?: 
No se menciona quién lo compuso, pero sí se men-
ciona para quien fue compuesto. En este caso el sal-
mo estuvo dedicado para Salomón. 
¿En qué circunstancia fue compuesta?: 
La Biblia no menciona las circunstancias.
Paso 5: Construir un bosquejo de toda la sección 
bíblica – el salmo
Después de revisar el contexto literario e histórico y 
tener en claro la sección mayor de estudio. Se pro-
cederá a construir un bosquejo de toda la sección 
literaria, buscando presentar la estructura más na-
tural del texto:
Salmo 127: Las etapas de la vida dentro del hogar:
1. Como pareja (ver.1-2)
Si Jehová no edifica la casa 
(Dios, el maestro constructor)
En vano trabajan los constructores
Si Jehová no guarda la ciudad 
(Dios, el vigilante de la ciudad)
En vano vela la guardia
Por demás: Levantarse de madrugada
 Ir tarde a descansar
 Comer pan de dolores
Porque: A su amado Dios da el sueño
2. Como padres (ver. 3-5)
Herencia de Jehová son los hijo 
(La alegría de la paternidad)
Cosa de estima el fruto del vientre.
Como saetas en manos del valiente 
(el padre, un guerrrero)
son los hijos en la juventud
Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba 
de ellos
No será avergonzado cuando hable con los 
enemigos en la puerta
Paso 6: Realizar una reflexión sobre temas prin-
cipales
Luego de haber hecho el análisis del texto se puede 
notar que existen varios mensajes que fluyen natu-
ralmente del texto:
a. Condicionalidad: El autor del salmo enfatizados veces la condicionalidad al declarar: “si Jeho-
vá”, donde empleando las imágenes de Dios como 
maestro constructor y como vigilante de la ciudad 
muestra lo indispensable e irremplazable que es Je-
hová dentro de la construcción de un hogar firme. 
Y la frase: “por demás”, corrobora la insensatez de 
66
dejar a un lado a Jehová para correr tras el esfuerzo 
humano como el trabajo y la dedicación, el texto 
enfatiza que si Jehová no está en el hogar todo lo 
que haga por más esfuerzo colocado será “en vano”.
b. El tema principal gira en torno a la presencia de 
Dios en el hogar y en cada una de sus etapas, tanto 
en la etapa de pareja como en la etapa de padres. 
La presencia de Dios es fundamental para que el 
hogar marche bien. 
c. La presencia de hijos en una casa es gracias a 
Dios. Para ello, el compositor hace la comparación 
de los hijo como flechas y los padres como guerre-
ros. Donde el compositor resalta la alegría de tener 
varios hijos, terminando el canto con la felicidad 
que tendrán los padres que tienen hijos. Su propios 
hijos serán como argumentos contundentes a favor 
de los padres. 
Paso 7: Realizar una reflexión personal
Dios me llama para recordar que un hogar sin la 
presencia de Jehová está destinada al fracaso. No 
importa el esfuerzo y el trabajo que los padres co-
loquen, no importa el sueldo que gane si Jehová 
no es el constructor de mi hogar, si Jehová no es el 
centinela de mi casa. Con Jehová como el centro del 
hogar el éxito está asegurado. A través de este texto 
Dios me hace recordar que solo su presencia hará 
que mi hogar esté firme y sólido. ¡Ven Señor, edifica 
y cuida mi hogar!
67
SESIÓN N° 12: 
Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, 
no ha visto a Dios. (3 Juan 11)
LA INTERPRETACIÓN 
DE LAS CARTAS
68
Después de haber aprendido los siete pasos y ver 
cómo se puede interpretar una sección histórica y 
luego la secciones poéticas de la Biblia, procedere-
mos a analizar a los pasajes bíblicos que se hallan 
dentro de una epístola. Como ya se realizó en las 
sesiones anteriores, primero se abordarán algunas 
reglas particulares para interpretar las secciones de 
una epístola, para luego brindar un ejemplo de aná-
lisis de un texto dentro de una epístola.
12.1. LAS EPÍSTOLAS DEN-
TRO DE LA BIBLIA
De los 66 libros de la Biblia, es muy importante sa-
ber que el 30% de ellas son epístolas, es decir 20 
libros de la Biblia son epístolas. Por lo cual, es más 
que seguro que al leer la Biblia, nos encontraremos 
con este tipo de literatura. 
Sobre la naturaleza de este género literario, se debe 
resaltar que fue el medio más eficaz de comunica-
ción que las autoridades de la iglesia podían em-
plear para alcanzar a las iglesias que iban creciendo 
de manera geométrica. Así, el e-mail de aquel en-
tonces era la epístola, un género literario que podía 
ser leído por toda la comunidad (como por ejemplo: 
Galatas, Efesios, Romanos, Corintios, etc.) o también 
podría ser de carácter personal, es decir ser dirigido 
a una persona de manera particular (por ejemplo: 
Tito, Timoteo, Filemón) 
 
Finalmente, antes de comenzar la maravillosa expe-
riencia de interpretar un pasaje dentro de una epís-
tola, debemos recordar que las epístolas no eran 
tratados teológicos, ya que su objetivo fue brindar 
una enseñanza práctica para la vida cristiana, dando 
corrección, ánimos y consejos cuando era necesa-
rio. Nunca fue la intención de los autores que las 
epístolas que estas fuesen exposiciones teológicas 
sin ninguna implicancia en la vida diaria. Y si noso-
tros vemos dentro de las epístolas algunas seccio-
nes que abordan asuntos teológicos, recordemos 
que estas fueron para iluminar a los lectores y co-
rregir algunos malos entendidos que acontecían en 
la iglesia a la cual fue enviada la misiva.
12.2 UNA CONSIDERACIÓN 
GENERAL
Al igual que la sección poética, existen dos conside-
raciones generales que por la naturaleza de la lite-
ratura poética se debería tomar en consideración:
Revisa la unidad poética completa
Para interpretar una sección de una epístola, debe 
analizar toda la epístola. Un ejemplo podría ser 
cuando una persona solo lee un renglón del e-mail 
que ha recibido, ¿podrá comprender el verdadero 
significado de un renglón si es que no ha leído todo 
el e-mail? Desde luego que podría hacerlo, pero es 
má que seguro que su interpretación estará muy 
alejada de la verdadera intención del e-mail. De la 
misma manera es necesario para interpretar una 
sección, un versículo que está dentro de una epís-
tola, se debe leer TODA la epístola. Aunque en algu-
nos casos esto requerirá más esfuerzo (como en el 
caso de las epístolas a los Romanos y Corintios que 
tiene más de 12 capítulos), al final la comprensión 
de la epístola será más acertada. Por lo tanto:
1. Si quieres entender el texto conocido de Filipen-
ses 4:13 debes leer toda la epístola de Filipenses.
2. Si alguien quisiera saber qué significa Gal 3:10, el 
intérprete debe leer toda la epístola a los Gálatas. 
La estructura natural de una epístola
Ya que las epístolas eran bastante comunes dentro 
del período del I siglo d.C., como lo son los e-mail 
de la actualidad. Cada una de ellas también tenía 
una estructura básica, la cual es necesario que el 
interprete de un pasaje dentro de una carta debería 
conocer. Estas partes son:
(a) Encabezado: Dentro de esta sección se hallaba 
el nombre del autor de la carta y el destinatario de 
la carta
(b) Expresión de acción de gracias: Es una oración o 
deseo que el autor presenta ante Dios en beneficio 
de la persona a quien va dirigida la carta. 
(c) El cuerpo de la epístola: En algunas ocasiones 
existe una división entre la enseñanza teológica y 
la exhortación a la vida práctica. Es la sección en la 
cual se redacta el motivo principal por el cual se ha 
enviado la epístola.
(d) Palabras de despedida: En esta sección el autor 
enviaba saludos a personas particulares dentro de 
la congregación a la cual iba dirigida la carta y algu-
nos deseos particulares.
69
12.3. UN EJEMPLO DE
INTERPRETACIÓN DE UN 
TEXTO POÉTICO
El pasaje que se analizará como un ejemplo será el 
pasaje de 3 Juan 11.
Para lo cual pondremos en práctica cada uno de los 
siete pasos aprendidos la clase anterior.
Paso 1: Implorar por la dirección del Espíritu 
Santo.
Una vez más, no olvidemos orar, ya que solo con la 
dirección del Espíritu Santo podremos llegar a una 
interpretación correcta, como lo declara el libro El 
Camino a Cristo, 110: “Hay muchas cosas aparen-
temente difíciles u obscuras que Dios hará claras y 
sencillas para los que con esa humildad procuren 
entenderlas. Mas sin la dirección del Espíritu San-
to estaremos continuamente expuestos a torcer 
las Sagradas Escrituras o a interpretarlas mal.” 
Así que iniciemos orando a nuestro Dios y Padre: 
“Padre amado que moras en el cielo, gracias por 
darme tu Palabra que me guía en el sendero de la 
vida cristiana. Guíame ahora al estudiar la Biblia y 
que al leer e interpretar esta sección de la carta de 
Juan pueda oírte hablando a mi ser. Te lo ruego en 
el precioso nombre de Cristo Jesús. Amén”. 
Paso 2: Leer atentamente el texto bíblico.
Al revisar mi pasaje en estudio, necesito ubicar una 
sección mayor dentro de la cual se halla mi texto 
a interpretar. Y en el caso de las epístolas, las sec-
ciones mayores siempre serán toda la epístola. De 
manera que me dispondré a leer toda la epístola 
por 3 veces:
1. El anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la 
verdad.
2. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en to-
das las cosas, y que tengas salud, así como prospera 
tu alma.
3. Pues mucho me regocijé cuando vinieron los her-
manos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo 
andas en la verdad.
4. No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis 
hijos andan en la verdad.
5. Amado, fielmente te conduces cuando prestas 
algún servicio a los hermanos, especialmente a los 
desconocidos,
6. los cuales han dado ante la iglesia testimonio 
de tu amor;y harás bien en encaminarlos como es 
digno de su servicio a Dios, para que continúen su 
viaje.
7. Porque ellos salieron por amor del nombre de El, 
sin aceptar nada de los gentiles.
8. Nosotros, pues, debemos acoger a tales perso-
nas, para que cooperemos con la verdad.
9. Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual 
le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos 
recibe.
10. Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras 
que hace parloteando con palabras malignas contra 
nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe 
a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo 
prohíbe, y los expulsa de la iglesia.
11. Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que 
hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, 
no ha visto a Dios.
12. Todos dan testimonio de Demetrio, y aun la ver-
dad misma; y también nosotros damos testimonio, 
y vosotros sabéis que nuestro testimonio es verda-
dero.
13. Yo tenía muchas cosas que escribirte, pero no 
quiero escribírtelas con tinta y pluma,
14. porque espero verte en breve, y hablaremos 
cara a cara.
15. La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Salu-
da tú a los amigos, a cada uno en particular.
Luego de terminar de leer las 3 veces he subrayado 
las oraciones que más me han llamado la atención. 
Y ahora vamos por los siguientes 5 pasos.
 
Paso 3: Emplear otras 4 versiones de la Biblia
Debido a que el texto del NT fue escrito en griego, 
es necesario revisar otras versiones de la Biblia para 
tener una mejor comprensión del pasaje. Así que 
me dirijo revisar otras versiones de la Biblia y una 
página que me ayuda a realizar ello es: https://www.
biblegateway.com/ 
Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que 
hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, 
no ha visto a Dios. 
 (Reina Valera 1960)
70
Amado, no imites lo malo sino lo bueno. El que 
hace lo bueno es de Dios; el que hace lo malo no 
ha visto a Dios. 
(La Biblia de la Américas)
Querido hermano, no imites lo malo sino lo bueno. 
El que hace lo bueno es de Dios; el que hace lo malo 
no ha visto a Dios.
(Nueva Versión Internacional)
Amado hermano Gayo, no sigas el ejemplo de los 
que hacen el mal, sino el ejemplo de los buenos. El 
que hace lo bueno es parte de la familia de Dios, 
pero el que hace lo malo nunca ha visto a Dios. 
(Traducción en Lenguaje actual)
La revisión de estos versículos en cada una de las 
4 versiones analizadas muestra que no hay mucha 
diferencia entre las frases: “amado” y “querido her-
mano”. Con excepción de la Traducción en lenguaje 
actual, el resto de versiones concuerda en cada una 
de las palabras del texto. 
Paso 4: Mirar el contexto del pasaje bíblico
El contexto literario: El tipo de literatura que se está 
analizando es un epístola, y dentro de ella encon-
tramos una estructura básica, la cual sería de la si-
guiente manera: 
a) Encabezado: 3 Juan 1
b) Expresión de acción de gracias: 3 Juan 2-4 
c) El cuerpo de la epístola: 3 Juan 5-12
d) Palabras de despedida: 3 Juan 13-15
De manera que basado en esta estructura sugeren-
te, podemos concluir que el texto en estudio se ha-
lla en la parte del cuerpo de la epístola. 
El contexto histórico: La epístola en estudio fue es-
crita por el “Anciano”, el cual por el título de la epís-
tola era la manera como Juan, el apóstol se auto 
presenta. Tal parece que Juan se presentaba como 
alguien investido de autoridad como también al-
guien avanzado en edad.
El destinatario era Gayo, quien era una creyente que 
al parecer era un líder de la iglesia en Asia Menor.
Paso 5: Construir un bosquejo de la sección bí-
blica – la epístola de 3 Juan.
Después de revisar el contexto literario e histórico y 
tener en claro la sección mayor de estudio. Se pro-
cederá a construir un bosquejo de toda la sección 
literaria, buscando presentar la estructura natural 
del texto:
La epístola de 3 Juan
1. Encabezado (ver.1)
Autor: El anciano
Destinatario: Gayo
2. Oración por Gayo (ver. 2-4)
• Prosperes en todo
• Tengas salud
• Alegría porque andas en la verdad
3. Cuerpo (ver. 5-12)
Gayo: un ejemplo de hospitalidad – alabanza (5-8)
• Fidelidad 
• Testimonio de amor – hospitalidad
• Generosidad
Diótrefes: un ejemplo de egoísmo – condena (9-10)
• Arrogancia
• Acusaciones perversas
• Actividades profanas
Demetrio: Una recomendación a un cristiano verda-
dero (11-12)
• Exhortación para no imitar lo malo
• Poseedor de un buen testimonio
4. Despedida (ver. 13-15)
• Deseo de poder encontrarse personalmente
• Deseos de paz
Paso 6: Realizar una reflexión sobre temas prin-
cipales
Luego de haber hecho el análisis del texto se puede 
notar que existen varios mensajes que fluyen de la 
epístola: 
71
a. Dos tipos de cristianos, la epístola gira en torno a 
los ejemplo dados por Gayo y por Diótrefes. Mien-
tras que Gayo es fiel, de buen testimonio y muy 
generoso. Por el otro lado, Diótrefes es arrogante, 
vive lanzando criticas y acusaciones hacia los demás 
cristianos y más aún se enoja y busca expulsar de la 
iglesia a los que están ayudando a otros creyentes. 
b. Frente a esos dos ejemplos de cristianismo apa-
rece la figura de Demetrio, como aquel cristiano 
que está siendo advertido por el anciano Juan para 
no caer en el error de Diótrefes. Demetrio tiene un 
buen testimonio pero no es inmune al mal ejem-
plo de líderes como Diótrefes y recibe el ánimo del 
apóstol para que continúe dando un buen testimo-
nio. 
Paso 7: Realizar una reflexión personal
Dios me llama para reflexionar sobre una reali-
dad que acontece en la iglesia verdadera y es que 
existen 2 tipos de cristianos: los cristianos que son 
como Diótrefes, que paran hablando mal de otros, 
que andan arrogantes por el cargo o el conocimien-
to que han obtenido, pero que sin duda no brindan 
un buen testimonio de cristianismo. Pero por otro 
lado están los cristianos que son como Gayo, que 
son fieles, que buscan ayudar de verdad, que son 
generosos y dan un buen testimonio de amor. Hoy, 
el Señor me llama a no imitar lo malo, a no imitar la 
arrogancia de algunos cristianos que están dentro 
de la misma iglesia, a no imitar el hablar mal de 
otras personas. Dios me llama a través de la Biblia, 
como llamó a Demetrio a ser un cristiano que de 
un buen testimonio dondequiera que esté. ¡Señor 
ayúdame a mostrar a través de mi vida que tú guías 
mi andar dar!
72
SESIÓN N° 13: 
Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros. (Mat 19:30)
LA 
INTERPRETACIÓN 
DE LAS PARÁBOLAS
73
Después de haber aprendido los siete pasos y ver 
cómo se puede interpretar una sección histórica, 
una sección poética y ahora nos toca analizar a los 
pasajes bíblicos que se hallan dentro de una pará-
bola. Como ya se realizó en las sesiones anteriores, 
primero se abordarán algunas reglas particulares 
para interpretar las secciones de una epístola, para 
luego brindar un ejemplo de análisis de un texto 
dentro de una parábola.
13.1. LAS PARÁBOLAS DEN-
TRO DE LA BIBLIA
El Antiguo Testamento emplea en diferentes luga-
res un estilo literario denominado mashal. En todo 
el AT habrá un total de 10 parábolas, dentro de las 
cuales tenemos la parábola de “los árboles que bus-
can rey” (Jueces 9), la parábola del crimen de la ove-
ja preciada (2 Sa 12:1-4), la parábola de la “olla hir-
viendo” (Ez 24), la parábola de “las águilas y la vid” 
(Ez 17:2-10) Luego, en el Nuevo Testamento no en-
contramos con las parábolas narradas por Jesús las 
cuales suman un total aproximado de 40 parábolas, 
dentro de las cuales destaca: la parábola del sem-
brador y los diferentes tipo de campo (Mat 13:1-
8; Mar 4:3-8), parábola de la cizaña (Mat 13:24-30); 
parábola de la perla de gran precio (Mat 13:45-46).
El significado bíblico de parábola es bastante am-
plio. Siendo la idea principal la comparación entre 
dos cosas distintas. Por otro lado, cada una de las 
parábolas, crean emoción y alcanzan la imaginación 
del oyente invitándole a adentrarse en el escenario 
del relato y suscitando con ello, dentro del oyente 
sentimientos que exigen una decisión y uncambio 
en preparación para el encuentro con Dios. 
De manera que las parábolas en el caso de las ense-
ñanzas de Jesús, unen la vida cotidiana común con 
el reino escatológico de Dios. 
 
13.2 UNA CONSIDERACIÓN 
GENERAL
Al igual que la sección poética, existen dos conside-
raciones generales que por la naturaleza de la lite-
ratura poética se debería tomar en consideración:
Evitar la alegorización
Cabe recordar que la alegorización es el proceso en 
el cual se redefine cada uno de los elementos y 
personajes de la parábola mediante un código que 
es totalmente diferente al contexto en el cual esta 
parábola es mencionada.
Por ejemplo, en el caso de la parábola del buen sa-
maritano (Luc 10:25-37), algunos intérpretes alego-
rizan e interpretan esta parábola equivocadamente 
y declaran que en la historia, el judío representa a 
Adán, el buen samaritano es Cristo, el mesón es el 
evangelio, el mesonero es Pablo, los ladrones son el 
diablo y sus huestes, etc. 
Obtener la mayor cantidad de datos históricos y 
culturales 
Debido a que la realidad de nuestra sociedad difiere 
completamente de los tiempos bíblicos es necesa-
rio que el intérprete de la parábola pueda leer un 
poco más sobre algunos datos históricos y cultura-
les de los tiempos de aquel entonces. De esa ma-
nera el lector podrá tener una mejor interpretación 
de la parábola.
Estos datos pueden ser encontrados en algunos dic-
cionarios bíblicos, comentarios bíblicos, que arrojan 
mayor luz sobre el trasfondo de los tiempos cuando 
se compuso la parábola. 
Analizar detenidamente el contexto literario 
cuando es escrita la parábola
 
Es decir, se espera que el intérprete lea cuidadosa-
mente los versículos antes y después de la parábola 
para conocer el contexto y la situación cuando se 
mencionó esta parábola. Por lo cual se recomienda 
que en cada momento que se ha de analizar la pa-
rábola debe tomarse los versículos anteriores y pos-
teriores al relato para hallar en ellos alguna relación 
acerca del propósito de la parábola.
13.3. UN EJEMPLO DE 
INTERPRETACIÓN DE UN 
TEXTO EN UNA 
PARÁBOLA
El pasaje que se analizará como un ejemplo será el 
pasaje de Mateo 19:30.
74
Para lo cual pondremos en práctica cada uno de los 
siete pasos aprendidos la clase anterior.
Paso 1: Implorar por la dirección del Espíritu 
Santo.
Una vez más, elevaremos nuestra plegaria a Dios 
solicitando el poder de lo alto para comprender el 
texto bíblico. Y recordando la promesa hallada en 
la misma Palabra de Dios en Jer 33:3 “Clama a mí, 
y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y 
ocultas que tu no conoces”. 
Así que iniciemos clamando al todopoderoso para 
que nos guíe en el estudio de su Palabra: “Señor y 
padre que estás en el cielo, te agradecemos porque 
nos aseguras que responderás ante todo aquel que 
clame ante ti en búsqueda de sabiduría. Señor, hoy 
pedimos tu Santo Espíritu para que nos muestre 
las verdades grandes y ocultas que se hallan en tu 
Palabra. Háblanos Señor y conduce nuestra mente 
hacia las verdades insondables de la Biblia, guíanos 
en este análisis del texto bíblico, te lo pedimos en el 
precioso nombre de Cristo Jesús. Amén”. 
Paso 2: Leer atentamente el texto bíblico.
Al revisar mi pasaje en estudio, necesito ubicar la 
sección mayor que contiene al versículo en estudio. 
De manera que me dispondré a leer toda la pará-
bola por 3 veces:
16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué 
bien haré para tener la vida eterna?
17 El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno 
hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en 
la vida, guarda los mandamientos.
18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No 
adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.
19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu 
prójimo como a ti mismo.
20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde 
mi juventud. ¿Qué más me falta?
21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende 
lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro 
en el cielo; y ven y sígueme.
22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, por-
que tenía muchas posesiones.
23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os 
digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de 
los cielos.
24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un ca-
mello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en 
el reino de Dios.
25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en 
gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser sal-
vo?
26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres 
esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, 
nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos segui-
do; ¿qué, pues, tendremos?
28 Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la rege-
neración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el 
trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido 
también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar 
a las doce tribus de Israel.
29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, 
o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o 
tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y 
heredará la vida eterna.
30 Pero muchos primeros serán postreros, y postre-
ros, primeros.
1 Porque el reino de los cielos es semejante a un 
hombre, padre de familia, que salió por la mañana a 
contratar obreros para su viña.
2 Y habiendo convenido con los obreros en un de-
nario al día, los envió a su viña.
3 Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a 
otros que estaban en la plaza desocupados;
4 y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré 
lo que sea justo. Y ellos fueron.
5 Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e 
hizo lo mismo.
6 Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros 
que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis 
aquí todo el día desocupados?
7 Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. El les 
dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que 
sea justo.
8 Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo 
a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el 
jornal, comenzando desde los postreros hasta los 
primeros.
9 Y al venir los que habían ido cerca de la hora un-
décima, recibieron cada uno un denario.
10 Al venir también los primeros, pensaron que ha-
bían de recibir más; pero también ellos recibieron 
cada uno un denario.
11 Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de 
familia,
12 diciendo: Estos postreros han trabajado una sola 
hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos 
soportado la carga y el calor del día.
75
13 Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no 
te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un de-
nario?
14 Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a 
este postrero, como a ti.
15 ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? 
¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?
16 Así, los primeros serán postreros, y los postreros, 
primeros; porque muchos son llamados, mas pocos 
escogidos.
Luego de terminar de leer las 3 veces he subrayado 
las oraciones que más me han llamado la atención. 
Y ahora vamos por los siguientes 5 pasos.
 
Paso 3: Emplear otras 4 versiones de la Biblia
Debido a que el texto del NT fue escrito en griego, 
es necesario revisar otras versiones de la Biblia para 
tener una mejor comprensión del pasaje. Así que 
me dirijo revisar otras versiones de la Biblia y una 
página que me ayuda a realizar ello es: https://www.
biblegateway.com/ 
Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, 
primeros. 
(Reina Valera 1960)
Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, 
primeros. 
(La Biblia de la Américas)
Pero muchos de los primeros serán últimos, y mu-
chos de los últimos serán primeros. 
(Nueva Versión Internacional)
Pero muchas personas que ahora son importantes, 
serán las menos importantes, y muchos que ahora 
no son importantes, serán los más importantes. 
(Traducción en Lenguaje actual)
La revisión de estos versículos en cada una de las 
4 versiones analizadas muestra que no hay mucha 
diferencia entre las palabras: “último” y “postrero”. 
Con excepción de la Traducción en lenguaje actual,el resto de versiones concuerda en cada una de las 
palabras del texto. 
Paso 4: Mirar el contexto del pasaje bíblico
El contexto literario: Al analizar toda la sección leí-
da, se puede visualizar que existen algunas divisio-
nes naturales, las cuales podrían ser estructuradas 
de la siguiente manera: 
(a) Diálogo entre Jesús y el joven rico – Mt 19:16-22
(b) Diálogo entre Jesús y sus discípulos – Mt 19:23-
29
• Muchos primeros serán postreros y postreros se-
rán primeros
(c) Parábola de los labradores de la viña – Mt 20:1-
16
• Así, los primeros serán postreros y postreros serán 
primeros
De manera que basado en esta estructura sugeren-
te, podemos concluir que la parábola en estudio se 
encuentra entre las frases: “Muchos primeros serán 
postreros y postreros primeros”, lo cual muestra 
que la parábola es la explicación de dicha frase. 
El contexto histórico: Al analizar el contexto histó-
rico nos encontramos con algunos elementos pro-
pios de la cultura judía, por ejemplo:
• El contrato por un día de trabajo, lo cual es poco 
común dentro de nuestra cultura donde los contra-
tos mayormente son por un mes.
• El viñedo, era una de las actividades bastante ren-
tables y comunes dentro de las tierras de los judíos.
• El pago a todos los trabajadores por igual y con-
siderando que cada uno trabajó una cantidad dife-
rente de horas, despierta un sabor de injusticia.
Paso 5: Construir un bosquejo de la sección bí-
blica – la parábola 
 Después de revisar el contexto literario e histórico y 
tener en claro la sección mayor de estudio. Se pro-
cederá a construir un bosquejo de toda la sección 
literaria, buscando presentar la estructura natural 
del texto:
• Antecedente de la parábola (19:23-29):
o Jesús: 
- Verdad: Un rico entrará difícilmente en el reino de 
los cielos.
- Ilustración: Más fácil un camello pasar por el 
ojo de una aguja
Que un rico entrar en el reino de Dios. 
o Discípulos:
- Se sorprendieron extremadamente
- Entonces ¿quién puede ser salvo?
76
o Jesús
- Mirándoles
- Verdad: Para los hombres esto es imposible
Para Dios todo (es) posible 
o Discípulos (Pedro):
- Nosotros 
• Dejamos todo
• Seguimos a ti 
- Entonces ¿qué pues tendremos?
o Jesús: 
- Verdad: Ustedes, quienes me siguieron: 
- Sentarán sobre doce tronos 
• Momento: la regeneración (cuando Jesús se siente 
en su trono)
• Propósito: Juzgar a las doce tribus de Israel
Cualquiera quien dejó (casas, familia o tierras) por 
mi nombre:
- Recibirá cien veces mas. 
- Heredará la vida eterna.
• La parábola de los obreros de la viña (19:30-
20:1-16): 
Pero, muchos primeros serán últimos
 últimos (serán) primeros
o Ilustración (reino de los cielos): Un hombre que 
contrata obreros para su viña:
- Contratación y llamado de obreros:
• Mañana acordando en 1 denario x día 
los envió a su viña
• Hora 3ra: Id ustedes a la viña daré lo que sea justo
• Hora 6ta: (Id ustedes a la viña) (daré lo que sea 
justo)
• Hora 9na: (Id ustedes a la viña) (daré lo que sea 
justo)
• Hora 11va: Id ustedes a la viña daré lo que sea 
justo
-Pago de los obreros, comenzando desde los últi-
mos hasta los primeros:
• Hora 11va: recibieron 1 denario
• Los primeros (mañana) y la paga: 
- Antes- Pensaron: mucho recibirán. 
- Durante- Recibieron un denario cada uno.
- Después- Murmuraban contra el padre (al reci-
bir el denario):
Estos, los últimos trabajaron 1 hora (tú) hiciste a 
ellos igual que a nosotros (hemos soportado el 
peso y el calor del día) 
• El padre responde a uno de ellos:
- No hago injusticia a ti ¿no acordaste tú a mí en 1 
denario?
- Toma lo tuyo y vete. 
- Pero, yo deseo a este último dar como a ti
 - ¿no es lícito a mí hacer lo que yo deseo en lo mío?
- ¿O tu ojo es malo porque yo soy bueno?
Así, los últimos serán primeros.
 los primeros (serán) últimos.
Porque muchos son llamados mas pocos escogidos.
Paso 6: Realizar una reflexión sobre temas prin-
cipales
Luego de haber hecho el análisis del texto se puede 
notar que existen varios mensajes que fluyen de la 
epístola:
a. El motivo de la parábola se enmarca en el mo-
mento cuando Pedro y los discípulos, en contraste 
con la decisión del joven rico de negarse a seguir a 
Jesús. Los discípulos sí lo dejaron todo por seguir 
a Jesús y su pregunta era: ¿Qué pues tendremos?. 
Jesús responde esta pregunta mostrando todos 
los privilegios que habrían de ganar todo el que se 
atreva a dejarlo todo por seguirle. Pero junto a ello, 
el maestro lanza una advertencia: “Pero, muchos 
primeros serán postreros y postreros primeros.”
b. El tema es la salvación, lo fue en el encuentro 
de Jesús con el joven rico y se repite en el diálogo 
con sus discípulos, cuando ellos hacen la pregunta: 
¿quién pues podrá ser salvo? (Mt 19:25). Y ya que el 
tema en diálogo es la salvación, en consecuencia el 
centro de la parábola tiene que ver con la salvación. 
Esto se puede corroborar con el hecho que la salva-
ción será a todos por igual. 
c. La parábola muestra que la salvación se extiende 
para todas las personas. El centro de la parábola se 
77
halla cuando los que habían llegado primero pensaron que iban a recibir más, pero también ellos recibie-
ron la misma paga (Mt 20:10). La actitud de los que llegaron primero a la viña frente a los que llegaron 
a la hora undécima es lo que hace que ellos pierdan la actitud agradecido y se posesione una actitud de 
envidia de los postreros.
Paso 7: Realizar una reflexión personal
Dios me llama para reflexionar sobre la gran recompensa que Dios tiene preparado para todos aquellos 
que le siguen, que dejan todo por Jesús. Pero, también hay una advertencia, a todos aquellos que son 
primero, de perder esa actitud de agradecimiento y amor por el Señor. Y reemplazarla por una actitud de 
envidia frente a los demás que son parte de la iglesia cristiana. Envidia de los hermanos que son la hora 
undécima, pero que también recibirán la salvación. La salvación es el premio y es igual para todos. Señor, 
ayúdame a no tener envidia de mis hermanos que hace poco tiempo se han unido a la iglesia. Señor ayú-
dame a tener una actitud de siempre agradecimiento a Dios y de ayuda a todos los que son parte de su 
iglesia.
78
UNIDAD 
IV
ESTUDIO DIARIO
DE LA
SANTA BIBLIA
79
Los métodos de estudio de la
Biblia
La experiencia del estudio de
la Biblia
SESIÓN SESIÓN 
N°14 N°15
RESULTADO DE LA UNIDAD APRENDIZAJE
Evalúa los métodos de estudio bíblico con el propósito de incorporar el mensaje bíblico a su vida 
personal.
80
SESIÓN N° 14: 
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. (Sal 119:105)
LOS MÉTODOS DE
ESTUDIO DE LA 
BIBLIA
81
14.1. HERRAMIENTAS PARA 
ESTUDIAR LA BIBLIA
Con frecuencia escuchamos dentro de los círculos 
de la iglesia, exhortaciones a estudiar la Biblia, pero 
pocas veces se nos instruye sobre la necesidad de 
contar con ciertas herramientas fundamentales que 
faciliten y orienten debidamente nuestros esfuerzos 
de estudio. No es que sin ellas no se pueda estudiar 
la Biblia, sino más bien, que existen ciertos libros 
que se han escrito con el fin de simplificar el trabajo 
y asegurarnos de éxito en nuestro estudio y, por eso 
se torna necesario contar con su ayuda. 
Conforme el cristiano inicia una investigación sin-
cera de las Escrituras, conviene que vaya adquirien-
do algunos libros claves, hasta lograr reunir una 
pequeña pero bien seleccionada biblioteca, no es 
preciso que esta colección sea muy vasta, sino que 
cuente con las herramientas más importantes.
 
Una Biblia de estudio. 
¡Nunca se debe juzgar a un libro por la pasta! Y en 
relación al estudio de la Biblia este dicho es muy 
cierto. Además, todo buen cristiano debe contar 
con una Biblia de estudio. Para ello, tenemos algu-
nas de las características más sobresalientes que es 
necesario exigir en nuestra Biblia de Estudio: 
• El tamaño de la Biblia: De preferencia grande. 
• El tipo de letra: Sobre todo que la letra sea grande 
y clara. 
• El papel: Grueso y resistente, con el propósito de 
hacer anotaciones sobre ella. 
• Notas:Que posea algunas notas, explicaciones al 
margen del texto con el propósito de aclarar algún 
punto oscuro. 
• Referencias: Que tenga el mayor número de refe-
rencias posibles, las referencias son citas de otros 
pasajes bíblicos que narran el mismo incidente leí-
do, o que contienen enseñanzas sobre el mismo 
tema u otros usos semejantes. No olvides que las 
referencias ahorran tiempo, orientan, guían y facili-
ta el estudio de las Escrituras. 
Concordancia 
Es un índice de palabras en orden alfabético, en la 
cual se indican los pasajes de la Escritura donde 
aparece cada palabra y donde nos señala el libro, 
capítulo y versículo donde se encuentra. 
Mapas
Atlas bíblico de Palestina, Mesopotamia, Medite-
rráneo y otras latitudes que comprenden las tierras 
bíblicas. Esta herramienta ayuda para poder ubicar 
los lugares, distancias, relieves de cada uno de los 
lugares mencionados en la Biblia, etc.
Además, los mapas políticos muestran la extensión 
de los diferentes imperios que dominaron a través 
de la historia, la división de las tribus de Israel, el 
periodo del reino dividido (norte y sur), entre otros.
Versiones y traducciones de la Biblia 
Traducciones o versiones, se le llama “versión” en 
una traducción de las Escrituras de un idioma a otro. 
Las traducciones de la Biblia al español las podemos 
clasificar, simplemente, en antiguas y modernas. 
Otros libros de consulta
• Diccionario Bíblico. 
• Comentarios bíblicos. 
• Armonía de los evangelios. 
Contando con estos valiosos libros de consulta 
completamos nuestro juego de herramientas indis-
pensables para realizar el estudio de las Escrituras. 
El estudio de la Biblia en conjunto 
La Biblia es la Palabra de Dios la revelación de su vo-
luntad al hombre. De ello se sigue que deberíamos 
conocer esta revelación y hacer caso de su men-
saje. El conocimiento requiere un estudio sincero, 
fiel, paciente, constante y es a este tema que vamos 
a dedicarnos, con el propósito de sugerir métodos 
que sean aptos para familiarizarnos más con las Sa-
gradas Escrituras. 
El valor de un conocimiento adecuado de la Biblia 
es evidente. Hay provecho intelectual en su infor-
mación e instrucción. Hay beneficio moral en su 
¿Sábias que?: 
La Biblia es el libro más traducido a la mayor 
cantidad de idiomas. Ha servido de inspira-
ción para la creación de cuadros, esculturas, 
composiciones musicales, poemas, artículos, 
dramas, más que cualquier otro libro. Ha sido 
el tema central de cátedras, sermones, discur-
sos, comentarios, estudios e investigaciones 
que cualquier otro libro escrito.
82
guía y advertencias. Hay provecho espiritual en su 
verdad doctrinal y práctica. 
Necesitamos estar equipados por las Sagradas Es-
crituras, también, para poder contrarrestar los exce-
sos sacerdotales y los defectos racionalistas, y en su 
revelación de gracia y verdad obtenemos la seguri-
dad de la salvación, y de ella derivamos fuerza para 
el servicio. 
El conocimiento, además, presupone mucho más 
que leer; requiere estudiar. Y no sólo estudio, sino 
una aplicación auténtica de la mente, el corazón y la 
conciencia a la sustancia y enseñanzas de la Sagra-
da Escritura. Deberíamos comprender la necesidad 
e importancia de un conocimiento tan detallado y 
a conciencia de las Escrituras como nuestro tiempo 
disponible y nuestra capacidad nos permita. El leer 
la Biblia no es estudio bíblico. 
Es mucho más fácil leer libros sobre la Biblia y re-
quiere mucho menos tiempo y esfuerzo mental que 
el estudiar la Biblia por nuestra cuenta. Pero esto 
último es, sin duda, nuestro deber más esencial y 
provechoso. 
En estos capítulos vamos a sugerir ciertos métodos 
de estudio, empezando con un repaso general de 
la Biblia, en conjunto, y luego haciéndolo por sec-
ciones y porciones, para estudiar los versículos y las 
palabras. De esta manera será posible conseguir al-
guna idea de la plenitud y variedad del estudio de 
la Biblia, y de la gran satisfacción de mirar la Palabra 
de Dios desde diferentes puntos de vista. 
Variedad dentro de la Biblia
Dentro de la Palabra de Dios podemos encontrar 
una variedad del contenido: historia, teología, filo-
sofía, poesía, consejos, aspiraciones, predicciones. A 
la vez también contiene una de escritores como lo 
vimos en sesiones anteriores: algunos fueron pro-
fetas, otros sacerdotes, reyes, príncipes, cronistas, 
pescadores, evangelistas, etc. También considere-
mos la variedad de circunstancias: diferencias de 
tiempo (Moisés a Juan), lugar, país, propósito, des-
tino. 
Nuestro uso de la Biblia como un libro, por nece-
sidad tiende a hacernos olvidar que no sólo es un 
libro, sino una biblioteca, es la “la biblioteca divina”, 
con mucha variedad y gloria. 
14.2. REGLAS GENERALES 
PARA EL ESTUDIO DE LA 
BIBLIA
El estudio de las Escrituras no es empresa sencilla, 
exige la observación de reglas definidas que lo faci-
liten a la vez sistematicen su avance paulatino. 
Estudiar las Escrituras significa, pues, observar re-
glas indispensables que vayan facilitando la adqui-
sición de conocimientos. El no hacerlo resultará ine-
vitablemente en una confusión y un fracaso final. 
A continuación les mostraremos las reglas genera-
les para el estudio de la Biblia: 
a) Nunca estudie la Biblia sin antes pedir la di-
rección del Espíritu Santo.
Esta regla al parecer poco significativa es de fun-
damental valor pues solo con la ayuda del Espíritu 
Santo, el lector sincero podrá extraer de la Santa 
Biblia las más grandes verdades que no solamente 
informarán sino moldearán el carácter de la perso-
na a semejanza de Cristo Jesús. 
b) Entender cuál fue el propósito de la escritura 
de la Biblia.
Su propósito predominante es presentar el camino 
de redención a través de la persona de Jesucristo, el 
Hijo de Dios. Él es el tema central de las Escrituras y 
sobre él gira y de él depende todo el plan que Dios 
diseño para la humanidad.
c) Decidir el propósito del estudio.
Algunas personas pretenden estudiar la Biblia 
abriendo sus páginas al azar, otras leen porciones 
salteadas y aún otros más buscan versículos sobre 
algún tema que les interesa y los interpretan fue-
ra de su contexto. Cualquiera de estas prácticas, no 
solo es incorrecta e indebida, sino peligrosa. 
Nadie debe emprender el estudio de las Escrituras 
sin antes haber establecido explícitamente la meta 
que persigue. Un ejemplo de estudio de la Biblia, 
puede ser hallado en los cristianos en Berea, quie-
nes de acuerdo con Hechos 17:11, escudriñaban las 
Escrituras todos los días, con el fin de verificar el 
mensaje de Pablo y si las habían predicado, o qui-
zá sea adquirir ayuda en contra de las tentaciones. 
Otro ejemplo es hallado en el salmista, quien de-
clara que guardaba la Palabra de Dios en su Cora-
83
zón, para no pecar contra él (Sal 119:11), también 
se puede estudiar la Biblia en busca de orientación 
(Sal 119:105). 
En una palabra, antes de lanzarnos al estudio de las 
Escrituras es necesario establecer la meta que per-
seguimos, pues de eso dependerá el método que 
se emplee para su estudio.
d) Conocer el contenido del libro.
Es estratégico que antes de adentrarnos en los de-
talles de sus mensajes, conozcamos primero la Bi-
blia por lo que toca a su estructura interna, y las 
formas literarias de su contenido. 
Por ejemplo, será de gran utilidad percatarnos 
desde un principio, que los 66 libros de que está 
compuesta la Biblia, se encuentran divididos en dos 
grandes secciones, llamadas el Antiguo Testamento 
y Nuevo Testamento, el primero de éstos compren-
de a su vez cuatro grandes secciones. El Pentateu-
co, los libros históricos, los poéticos y los proféticos, 
mientras que en el Nuevo Testamento, comprende 
cinco secciones tituladas: Los evangelios, el libro de 
los hechos de los apóstoles, las epístolas Paulinas, 
epístolas generales y Apocalipsis. 
La estructura interna de los libros de la Biblia, se 
parece en parte a la de cualquier otro libro, en el 
sentido de que el texto se halla formado por capí-
tulos divididos estos, enpárrafos, los cuales están 
divididos en versículos, y éstos a su vez contienen 
oraciones, frases y finalmente palabras, por lo que 
toca a la forma literaria de su contenido, cada libro 
posee un estilo propio. 
Algunos sirven la forma poética (Salmos, Cantares), 
otros presentan el mensaje de Dios bajo la forma 
de discursos (los Profetas), encontramos fascinan-
tes narraciones, (Los Evangelios) interesantes car-
tas personales. (Filemón y Tito), extensas misivas a 
grupos cristianos (Las Epístolas Generales), trata-
dos doctrinales (Romanos), documentos históricos 
(Samuel, Reyes, etc.), y hasta un extraordinario dra-
ma (Job) estas y más razones hacen que tengamos 
un previo estudio de la Biblia en cuanto su conte-
nido.
14.3. PRINCIPALES MÉTO-
DOS DE ESTUDIO DE LA 
BIBLIA
1. Método de análisis libro por libro.
A través de este método se estudia cada libro de la 
Biblia por separado, analizando su contenido a luz 
de las circunstancias históricas en que fue escrito y 
las características del escritor bíblico. Para lo cual 
los pasos a seguir son:
a. Escoge un libro, te sugiero uno que sea corto, 
pues el estudio de un libro puede llevarte muchas 
horas y hasta días.
b. Da una lectura general de todo el libro con el 
objetivo que puedas tener un panorama general de 
él (este paso te sugiero que lo repitas 7 veces en la 
medida de tus posibilidades). 
c. Responde a las siguientes 4 preguntas y escríbe-
las en un papel aparte:
• ¿Quién es el autor?
• ¿A quién(es) es dirigido el libro?
• ¿En qué lugar fue escrito?
• ¿Cuál es el mensaje central del libro?
d. Sintetiza cada uno de los capítulos, escribiendo 
una oración que resuma cada capítulo que com-
prende el libro en estudio. 
e. Escoge un versículo o formula una oración que 
sintetice todo el mensaje del libro.
f. Aplica la enseñanza del libro a la actualidad.
2. Método de versículo por versículo
Esta clase de estudio es apropiado con el estudio 
devocional de la Biblia (Devoción matutina). Para lo 
cual los pasos son:
a. Lee varias veces y memoriza el versículo a estu-
diar.
b. Lee el capítulo que comprende el versículo en 
estudio.
c. Divide el versículo en oraciones e identifica una o 
dos palabras claves (de preferencia un verbo)
d. Elabora una lista de enseñanzas que puedes ex-
traer del versículo, pero sin olvidar el contexto del 
capítulo en el cual se encuentra el pasaje
e. Realiza una aplicación personal de las enseñanzas 
encontradas en el versículo.
3. Método de estudio por palabras
Para llevar a cabo este método necesitas adquirir 
84
una buena concordancia bíblica, de preferencia que 
sea completa, las Biblias que tienen una concordan-
cia no son muy útiles si quieres seguir este método 
pues realizan muchas omisiones. La concordancia 
completa incluye todas las referencias. Pero, yendo 
a los pasos:
a. Elegir la palabra en estudio
b. Realizar una búsqueda del significado de la pa-
labra en el idioma original de la Biblia (Diccionario 
hebreo-español; griego-español)
c. Basado en esa lectura se debe enumerar una serie 
de sinónimos de la palabra en estudio.
d. Investiga con la concordancia el uso de cada una 
de las referencias a la palabra y a los sinónimos de 
la palabra en estudio.
e. Delimita la búsqueda de la palabra y sus sinóni-
mos a un solo libro (por ejemplo: la palabra “vida” 
en el libro de 2 Pedro).
4. Método de estudio bibliográfico
Para realizar este tipo de estudio, el estudiante 
debe tener una concordancia completa. Y los pasos 
a seguir serán:
a. Elija el personaje a estudiar
b. Busque dentro de la concordancia todas las refe-
rencias que haya en toda la Biblia respecto al per-
sonaje.
c. Lea cada una de las referencias con sumo cuida-
do y trate de sintetizar las referencias en oraciones 
que muestren acciones realizadas por el personaje 
en estudio. 
d. Clasifique cada una de las oraciones dentro de un 
esquema vital: nacimiento, niñez, juventud, adultez 
y senectud.
e. Extraiga lecciones aplicables en para la vida prác-
tica de cada las acciones realizadas por el personaje 
en estudio.
14.4. MÉTODOS EMPLEA-
DOS DENTRO DE LA IASD
El estudio sistemático y profundo de la Biblia es en-
fatizado por la Iglesia Adventista del Séptimo día 
desde su organización en 1863. Por ello la IASD 
cuenta con tres sistemas organizados para estudiar 
la Biblia
1. La Escuela sabática
Es una escuela mundial, que tiene como objetivo 
atender a las personas que semanalmente asisten 
a una iglesia adventista ayudándoles a comprender 
mejor las enseñanzas bíblicas. Esta idea surgió in-
cluso antes de que la Iglesia Adventista del Séptimo 
Día esté organizada formalmente a principios de 
1860. Los líderes se dieron cuenta de que la iglesia 
necesitaba un programa progresivo y sistemático 
para estudiar la Biblia con el fin de nutrir, inspirar y 
guiar a los miembros hacia el servicio.
Para ello, han sido creados guías de estudio de la 
Biblia, producidos y definido por un comité que 
incluye representantes de la iglesia alrededor del 
mundo y son utilizados por todas las iglesias. De 
esta manera cada día la iglesia mundial estudia un 
tema específico y semanalmente más de 17 millo-
nes de adventistas de todo el mundo se reúnen para 
compartir las experiencias de su estudio a través de 
la semana. Por lo tanto, cada uno puede contribuir 
a su experiencia cristiana, tratando de satisfacer las 
necesidades físicas, sociales y espirituales de los de-
más.
2. Reavivados por su Palabra
El proyecto Reavivados por su Palabra (# RPSP) tie-
ne como principal objetivo fomentar la lectura dia-
ria de un capítulo de la Biblia. La iniciativa comenzó 
el 17 de abril de 2012 con la lectura del Génesis y 
es coordinado por la Iglesia Adventista del Séptimo 
Día, y tiene acceso a participar cualquier persona 
que disfruta de la lectura de este que es considera-
do el libro más importante para los cristianos.
La expectativa de los organizadores es que millo-
nes de personas lean, al ritmo indicado, los 66 libros 
que componen el canon sagrado de la Biblia hasta 
mediados del año 2015.
3. Los cursos bíblicos
Es un proyecto permanente de enseñanzas bíblicas 
ofrecido gratuitamente a la comunidad por parte 
de los adventistas del Séptimo día. Y está orienta-
do especialmente a aquellos que no han tenido un 
contacto sistemático con la Biblia y están interesa-
dos en hacerlo. La iglesia cuenta con una serie de 
cursos como:
• La fe de Jesús
• La fe de Jesús para jóvenes
• El gran conflicto
• Las revelaciones de Daniel
• Las profecías del apocalipsis
• Hogar feliz y otros.
85
SESIÓN N° 15: 
Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y TU PALABRA me fue por gozo y por alegría de mi 
corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos. (Jeremías 15:16)
EXPERIENCIA DEL
ESTUDIO DE LA 
BIBLIA
86
15.1. HÁBITOS EN EL 
ESTUDIO DE LA BIBLIA
No podemos dejar de mencionar la necesidad de 
cultivar desde el primer momento, hábitos sanos y 
correctos en el estudio. A continuación menciona-
remos ocho hábitos de importancia para el buen 
desempeño del estudio de la Biblia. 
Tiempo
El estudio esporádico es de poco provecho, el es-
tudiante serio de la Biblia separará tiempo para su 
lectura y estudio. Ese tiempo debe ser diariamente 
y el mejor de las horas del día, por regla general el 
mejor tiempo es temprano en la mañana cuando la 
mente está fresca y el cuerpo descansado. 
Lugar
A menudo se cree que cualquier lugar es bueno 
para estudiar la Biblia, pero la elección de un sitio 
apropiado es más importante de lo que nos ima-
ginamos. Debe ser un sitio, tranquilo, libre de in-
terrupciones y donde exista el menor número de 
distracciones posibles.
Plan
Nunca se debe estudiar la Biblia, sin seguir un plan 
definido cuando se leen pasajes salteados, o se es-
tudian libros diferentes sin ningún sistema específi-
co, los resultados tienden a ser mínimos. 
Concentración 
Es de suprema importancia que nos formemos el 
hábito de concentrarnos en la lectura, aun cuan-
do tal vez esto signifique que al principio nos su-jetemos nosotros mismos a la disciplina, de que si 
descubrimos estar avanzando en la lectura sin leer 
realmente, regresemos al comienzo y volvamos a 
empezar entendiendo palabra por palabra lo que 
leamos. 
Observación
Es preciso habituar la mente a fijarse aún en los de-
talles más sencillos de lo que leemos, por ejemplo: 
Los Personajes o grupos que se mencionan, los lu-
gares, los acontecimientos y lo que se dice de cada 
uno. 
Meditación
Quizá este sea uno de los hábitos más difíciles de 
adquirir en el estudio bíblico, pero a la vez es tam-
bién uno de los más estratégicos, porque de él de-
pende que nuestra lectura se convierta en conoci-
miento y aprovechamiento. 
Anotaciones
Pocas personas se encuentran dotadas de una ca-
pacidad de retención tan extraordinaria que pue-
den retener todo lo que leen. Por eso es convenien-
te siempre acompañar el estudio con un papel y 
lápiz, debemos de anotar los descubrimientos más 
sobresalientes. 
Repaso
Esta es una de las leyes fundamentales del aprendi-
zaje de cualquier materia y mucho más del estudio 
bíblico, no es suficiente tan sólo estudiar, es necesa-
rio repasar lo estudiado una y otra vez.
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BIBLIOGRAFÍA
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Enlaces en internet
1. Instituto de Investigación bíblica adventista
https://adventistbiblicalresearch.org/
2. La página oficial de los escritos de Elena G. de White
https://egwwritings.org
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